La palabra del Buda. El Canon Pali
Ven. Bhikkhu Bodhi
El Canon Pali es el único canon proveniente
de las primeras escuelas budistas que ha sobrevivido intacto.
Hoy día, dice BHIKKHU BODHI, realizado maestro de la tradición theravada, continúa inspirando a millones de practicantes.
Traducción: María Mercedes Márquez
Durante los siglos posteriores al fallecimiento del Buda, a medida que la orden monástica original se extendía fuera de la India por el subcontinente asiático, esta se dividía en comunidades regionales, cada una de las cuales probablemente mantuvo una colección de textos fidedignos, que se derivaban, muy probablemente de la raíz principal.
Lamentablemente, las colecciones pertenecientes a la mayoría de las escuelas budistas indias tempranas se perdieron cuando el budismo indio fue extinguido en la tierra de su nacimiento. Tan solo una colección completa de textos provenientes de una escuela budista temprana pudo sobrevivir intacta.
Esta colección pertenecía a una sub-secta de la escuela Vibhajyavada que había sido trasplantada a Sri Lanka en el siglo III AC, escapando así de la destrucción del budismo en la madre patria. Esta escuela es conocida hoy día como la escuela Theravada -la doctrina de los mayores- y florece en Sri Lanka y en los países budistas del sureste asiático. En occidente es mejor conocida por sus diversos sistemas de meditación vipasana.
El canon Pali es la colección de textos que la escuela Theravada considera como la palabra del Buda. Esta colección es conocida como el tripitaka, “Las Tres Cestas” o “Las Tres Compilaciones”, una clasificación no sólo del Theravada, sino compartida con otras escuelas budistas como una forma de categorizar sus textos canónicos.
Las tres divisiones del Canon Pali son:
· La Vinaya Pitaka, la Compilación de la Disciplina, la cual contiene las reglas establecidas para los monjes y monjas y las regulaciones prescritas para el armonioso funcionamiento de la orden monástica.
· La Sutta Pitaka, la Compilación de los Discursos, la cual contiene los discursos del Buda y de sus principales discípulos, así como también narrativas, trabajos expositores y trabajos inspiradores en verso.
La Abhidhamma Pitaka, la compilación de Filosofía, una colección de siete tratados, los cuales someten las enseñanzas del Buda a una rigurosa sistematización. Una sistematización abstracta y altamente técnica de la doctrina budista, que es simultáneamente una filosofía, una psicología y una ética, todas integradas en un programa de liberación.
Aun cuando los textos del Tipitaka han sobrevivido como un solo canon, esto no significa que todos puedan ser fechados como pertenecientes al mismo período. El Abhidharma Pitaka, en particular, es obviamente producto de una fase posterior en la evolución del pensamiento budista, y, no siendo el caso de que las partes más antiguas del canon Pali sean necesariamente más viejas que sus contrapartes de las otras escuelas budistas, muchas de ellas han sobrevivido en otras lenguas indias y en traducciones chinas y tibetanas. Sin embargo, el canon Pali tiene especial importancia por, al menos, tres razones.
Primero, la colección completa se ha preservado en lengua indoaria cercanamente relacionada con la lengua -o, mejor dicho, con los diversos dialectos regionales- que el mismo Buda habló. Llamamos a este lenguaje, Pali, pero este nombre surgió en realidad a través de un malentendido.
La palabra pali quiere significa exactamente “texto”, es decir, el texto canónico como diferente de los comentarios. Los comentaristas se refieren al lenguaje en el que los textos están preservados como palibhasa, “el lenguaje de los textos”. En cierto punto, el término fue malinterpretado como queriendo decir “el lenguaje Pali” y una vez que surgió este malentendido, se enraizó y ha venido siendo utilizado desde entonces.
Los eruditos ven este lenguaje como híbrido, mostrando caracteres de diversos dialectos prakrit. Mientras que el lenguaje no es idéntico a nada de lo que el Buda puede haber hablado, pertenece a la misma familia lingüística que aquellos que puede haber utilizado y se origina de la misma matriz conceptual.
Pali refleja el mundo del pensamiento que el Buda heredó de la amplia cultura india en la que nació, de modo que sus palabras capturan las sutilezas de ese mundo de pensamiento sin la intrusión de otras influencias inevitable incluso en las mejores y la mayoría de las más exactas traducciones.
Segundo, el canon Pali es una colección completa de textos todos pertenecientes a una sola escuela, y siendo así exhibe un algo grado de uniformidad. Entre los textos pertenecientes al mismo período, podemos incluso hablar de homogeneidad -de un mismo “sabor”- subyacente a las múltiples expresiones de la doctrina.
Esta homogeneidad es muy evidente en los cuatro Nikaya -volúmenes- del Sutta Pitaka y en las partes más antiguas de la quinta Nikaya y nos proporciona una razón para creer que con estos textos hemos alcanzado el estrato más antiguo de la literatura budista descubierta.
La tercera razón por la que el canon Pali tiene especial importancia es que esta colección es una autoridad para las escuelas budistas contemporáneas. Al contrario de las colecciones de las escuelas del budismo temprano ahora extinguidas, esta colección aun rebosa de vida. Este inspira la fe de millones de budistas hoy día en todo el mundo, configurando su entendimiento, guiándolos ante asuntos personales, informando a sus prácticas meditativas y ofreciéndoles las claves para liberar sabiduría.