Una práctica de Guru-Yoga

Dilgo Khyentse Rimpoché

Traducción, edición y comentarios: María Mercedes Márquez

 

 

C. Todos los budas, bodhisattvas y demás seres iluminados están presentes en todo momento para ayudarnos, y todas sus bendiciones se enfocan directamente hacia nosotros a través de la presencia del maestro. Quienes conocieron a Khempo Karthar Rimpoché palparon la presencia de una auténtica personificación del amor y la compasión. Su suavidad y gentileza, aunadas a su gran sabiduría, erudición y espiritualidad, fueron siempre fuente de inspiración para todos los que llegaron a recibir sus enseñanzas y bendiciones.

Sinceramente creo, que, de todos sus estudiantes, estamos entre los más privilegiados, porque habiendo estado separados la mayor parte del tiempo, no hemos llegado a desarrollar ninguna clase de apego a su presencia física. “La distancia está en la mente”, me dijo hace más de cuarenta años y desde entonces nunca hemos estado, ni estaremos separados. Tampoco, ninguno de ustedes, aunque no lo hayan conocido personalmente.

La práctica que vamos a hacer contribuye a reforzar nuestra importante conexión con la realización espiritual de ese ser que fue Khempo Karthar Rimpoché. Es una comunicación mente a mente, donde participan nuestros cuerpos, palabras y mente en la búsqueda de una auténtica fusión con la mente de Rimpoché.

Para invocar la ayuda de los seres iluminados, para suscitar devoción y conocer la naturaleza de la mente, no existe ninguna práctica más rápida, más conmovedora ni más poderosa que la práctica de Guru-Yoga.

Dilgo Khyentse Rimpoché escribió estas palabras: “Guru-Yoga significa “unión con la naturaleza del guru”, y en esta práctica se nos ofrecen métodos para fundir nuestra propia mente con la mente iluminada del maestro. Recuerden que el maestro o la maestra, el guru, encarna la cristalización de las bendiciones de todos los budas, maestros y seres iluminados. Por consiguiente, invocarlo a él o a ella, es invocarlos a todos, y fundir la mente y el corazón con la mente de sabiduría del maestro, es fundir la mente con la verdad y la encarnación misma de la iluminación”.

Instrucciones para la práctica

Esta práctica de Guru-Yoga se compone de cuatro etapas principales:

1.                La invocación

2.                Recibir las bendiciones o transmisión de poder

3.                Unir la mente con el maestro y

4.                Dejar que la mente repose en su propia esencia.

 

La invocación

Sentémonos en silencio y quietud durante unos minutos. (30 minutos)

Ahora, desde el fondo del corazón, invocamos en el cielo frente a nosotros a la encarnación de la verdad en la forma de Khempo Karthar Rimpoché, tan radiante y translúcido como un arco iris, con la plena confianza de que todas las bendiciones y cualidades de la sabiduría, la compasión y el poder de todos los budas y seres iluminados, están encarnados en él.

Si nos resulta difícil visualizarlo, lo imaginamos como un ser de luz o intentamos sentir su presencia perfecta en el espacio frente a nosotros, la presencia de todos los budas y maestros iluminados. Que toda la inspiración, alegría y temor reverencial que podamos sentir entonces, ocupen el lugar de la visualización. Confié sencillamente en que la presencia que está invocando se encuentra realmente ahí. No importa que al principio no lo podamos visualizar, lo más importante es sentir la presencia en el corazón, y saber que esa presencia encarna las bendiciones, la energía, la compasión y la sabiduría de todos los budas.

Recibir las bendiciones o transmisión de poder

Imaginamos ahora que, de la imagen de Khempo Karthar Rimpoché que hemos visualizado, miles de brillantes rayos de luz se proyectan hacia nosotros y nos penetran, sanando, bendiciendo nuestro cuerpo, transmitiéndole poderes, semillas de iluminación. Pero, buscando que la práctica sea lo más efectiva e inspiradora posible, imaginamos que ésta se desarrolla en tres fases:

1.                Del centro de la frente del maestro irradia una luz deslumbrante de color blanco radiante y penetra por el centro de energía de nuestra propia frente llenando todo nuestro cuerpo con esta luminosidad. Esta luz blanca representa la bendición del cuerpo de todos los budas; limpia el karma negativo que hemos acumulado a consecuencia de actos igualmente negativos del cuerpo; purifica los canales sutiles de nuestro sistema psicofísico, nos confiere la bendición del cuerpo de todos los budas, nos transmite poder para la práctica de la visualización, y nos abre al conocimiento y la experiencia de la energía compasiva de la propia naturaleza de la mente que se manifiesta en todas las cosas.

2.                Del centro de la garganta del maestro irradia una deslumbrante luz de color rojo intenso que penetra por el centro de energía de nuestra garganta llenando todo nuestro cuerpo con esta luminosidad. Esta luz roja representa la bendición del habla de todos los budas; limpia todo el karma negativo que hayamos acumulado a consecuencia de haber utilizado palabras dañinas; purifica el aire interior de nuestro sistema psicofísico, nos confiere la bendición de la palabra de todos los budas, nos transmite poder para la práctica del mantra y nos abre al conocimiento y la experiencia del resplandor de la naturaleza de la mente.

3.                Del centro del corazón del maestro irradia una deslumbrante luz de color azul intenso que penetra por el centro de energía de nuestro propio corazón llenando todo nuestro cuerpo con esta luminosidad. 

Esta luz azul representa la bendición de la mente de todos los budas; limpia todo el karma negativo que hemos acumulado a consecuencia de la actividad negativa de la mente; purifica la esencia creativa o energía, nos confiere la bendición de la mente de todos los budas, nos transmite poder para las prácticas avanzadas de yoga y nos abre al conocimiento y la experiencia de la pureza primordial de la esencia de la mente. 

Sabemos y sentimos que ahora nos han sido transmitidos estos poderes por la bendición del cuerpo, del habla y de la mente indestructibles de todos los budas, presentes en Khempo Karthar Rimpoché.

4.                Dejar que la mente repose en su propia esencia

Para finalizar, permitimos que la visualización de Khempo Karthar Rimpoché se disuelva en luz y sea “una” con nosotros en la naturaleza de nuestra mente que es comparable al espacio infinito. Con la seguridad de este conocimiento profundo, en un estado de sosiego espacioso y libre de preocupaciones, reposamos en el calor, la gloria y la bendición de su naturaleza absoluta.

En palabras del maestro Dilgo Khyentse Rimpoché:

“La devoción es la esencia del camino. Si en todo momento pensamos en el guru y en todo momento sentimos devoción ferviente, cualquier cosa que ocurre se percibe como su bendición. Cuando los pensamientos están imbuidos de devoción al guru, existe una confianza natural de que esto se encargará de cualquier cosa que pueda suceder. Todas las formas son guru, todos los sonidos son oración y todos los pensamientos, tanto densos como sutiles, surgen como devoción.  Todo se libera espontáneamente en la naturaleza absoluta como nudos desatados en el cielo”.