Las instrucciones de Gampopa
Una preciosa guirnalda del Supremo Camino
Comentario del Ven. Khempo Karthar Rimpoché
Traducción del tibetano al inglés: Lama Yeshe Gyamtso
Traducción y edición: María Mercedes Márquez
Prefacio
Este texto consiste en una colección de veintiocho listas de consejos para practicantes del camino del Buda en cualquier etapa de práctica, impartida por Gampopa, maestro del siglo doce y fundador del linaje Kagyu. El comentario del Venerable Khempo Karthar Rimpoche fue presentado oralmente a un grupo de sus estudiantes en Karma Triyana Dhamachakra (KTD), el monasterio Karma Kagyu en Woodstock, New York, a finales de 1991.
Gampopa vivió desde 1079 hasta 1153 DC. (1) Nació en la región central de Tíbet y fue entrenado como médico, pero cuando su familia sucumbió ante una epidemia, prometió a su moribunda esposa que se haría monje y dedicaría su vida al budismo.
Gampopa fue ordenado como Sonam Rinchen a la edad de veintiséis años, y entrenado en la tradición Kadampa que se originó con Atisha. (2) Esta tradición enseñaba un camino gradual a la iluminación que enfatizaba una profunda base en la disciplina personal y la meditación básica del hinayana, así como también el entrenamiento de la mente en la gentileza amorosa, la compasión y la visión de la vacuidad a nivel mahayana.
Posteriormente conoció al gran yogui Milarepa y se convirtió en su estudiante más sobresaliente. El maestro de Milarepa, Marpa, El Traductor, había traído las enseñanzas del vajrayana de los mahasidhas de la India, incluyendo “Las Seis Yogas de Naropa” en un sistema conocido como “mahamudra, El Gran Sello”. (3) Gampopa combinó la tradición Kadampa con la tradición de los mahasidhas de la India y estableció un monasterio en Gampo Dar (de aquí su nombre), donde reunió a muchos estudiantes, quienes posteriormente fundaron las numerosas escuelas del linaje Kagyu.
En particular, el linaje Karma Kagyu surgió del discípulo de Gampopa llamado Dusum Khyenpa, el primer Karmapa, quien fundó el monasterio Tsurphu, antigua sede en Tibet de su décima séptima encarnación, Su Santidad Urgyen Trinley.
Otros importantes trabajos de Gampopa son: “The Jewel Ornament of Liberation” (4) y “The Four Dharmas of Gampopa”.
El Venerable Khempo Karthar Rimpoche ha sido el Abad del KTD en Woodstock desde sus inicios en 1978 y director espiritual de los muchos centros afiliados. Khempo Rimpoche nació en Kham, Tibet oriental, en 1924 fue ordenado monje a los doce años y recibió su entrenamiento en el monasterio Thrangu. Posteriormente enseñó en el monasterio Rumtek en Sikkim, India, luego de abandonar Tíbet en 1959 con Su Santidad el XVI Karmapa. En 1975 fue reconocido como un Chöje Lama, o Maestro Superior del Dharma.
Lama Yeshe Gyamtso nació en Canadá y es discípulo de Kalu Rimpoche. Ha completado dos períodos de retiros de tres años bajo la dirección del Venerable Lama Norla. Ha traducido extensivamente para Kalu Rimpoche, Khempo Karthar Rimpoche y otros lamas, y también ha impartido enseñanzas budistas. Es conocido por su claridad y precisión al comunicar las enseñanzas budistas.
.......
El autor de “Una Preciosa Guirnalda del Supremo Camino” fue el Señor Gampopa, también conocido como Dagpo Rimpoche o el Señor Sonam Rinchen. El Señor Gampopa es considerado el padre de la tradición kagyu –la raíz y la base de su existencia. Su actividad respecto a esto comenzó en una vida previa en la cual era un bodhisattva llamado Chandra Parva Kumara o “Luna de Juventud”, discípulo del Buda Sakyamuni.
En el Sutra Samadhiraja, el Señor Buda predijo que durante la era de la decadencia la encarnación de “Luna de Juventud” propagaría las bendiciones del Señor Buda Sakyamuni. “Luna de Juventud” renació en Tíbet como el Señor Gampopa y creó lo que es conocido como el linaje kagyu.
En su vida como el Señor Gampopa, compuso una variedad de sastras o comentarios sobre las enseñanzas del Buda. Dos de las más notables son “The Jewel Ornament of Liberation” y “A Precious Garland of the Supreme Path”. Acerca de estos dos especialmente, pero también con relación a sus otros trabajos, Gampopa dijo que para aquellos que tengan gran fe en él, estudiar estos textos en el futuro será exactamente lo mismo que recibir enseñanzas de él directamente. Dijo que, aún cuando los estudiantes futuros no tendrán la oportunidad de conocerlo personalmente, el no podría transmitirles más de lo que está en estos textos.
El texto Una Preciosa Guirnalda del Supremo Camino comienza con las palabras sánscritas namo ratna guru que significan “Rindo homenaje al precioso lama”. Este homenaje es para los gurús raíz de Gampopa, principalmente para el Señor Jetsum Milarepa, así como también para sus otros gurús quienes representan las cualidades que él va a manifestar. En el texto tibetano que sigue, le rinde homenaje a los que sostienen el inmaculado linaje de la práctica cuyo esplendor irradia como la luz del sol a través del espacio como resultado de haber desarrollado estas cualidades.
La primera es que externamente, ellos se involucran en la conducta apropiada que los libera y les permite conducir a otros a la liberación. Segundo, ellos han realizado interiormente el significado tan vasto como el océano, el más profundo y esencial significado del Dharma. Tercero, sus aspiraciones de beneficiar a los seres han madurado permitiéndoles de hecho ayudar a otros.
Llegado este punto, Gampopa solicita que los que sostienen este inmaculado linaje de la práctica, quienes poseen tales inconcebibles cualidades, los llenen de su esplendor a él y a sus seguidores. Esto hace referencia a sus discípulos inmediatos y aquellos que practicarán esta tradición en el futuro.
Seguidamente, Gampopa explica que el glorioso discurso de los kagyupas consiste en las instrucciones precisas de la correcta visión, meditación y conducta. Él mismo escuchó estas instrucciones, las consideró apropiadamente y no sólo eso, las puso en práctica.
Sintiéndose atormentado por una abrumadora compasión por todos los seres, emprendió estas instrucciones para beneficio de sus estudiantes y futuros seguidores. Al escribir este texto, Gampopa desplegó las habilidades de su consumada compasión llevando a cabo las acciones de quien sostiene el linaje de los budas beneficiando directamente a los seres.
Las diez causas de pérdida
Gampopa dice que aquellos que en el futuro deseen obtener liberación y el estado de omnisciencia o completa budeidad, deberán recordar constantemente las diez causas de pérdida.
1. La primera de estas diez causas de pérdida es el actuar de manera equivocada. El punto aquí es que la única causa posible del experimentar la existencia humana, la cual es la base para la práctica del dharma, es mantener una conducta moral pura.
Siendo que muy pocos seres preservan alguna forma de genuina moralidad, muy pocos seres alcanzan la existencia humana. Generalmente hablando, la gente no pone en práctica aquello que es virtuoso, más bien se involucran en aquello que es dañino –en hacer daño.
La primera causa de pérdida involucra acciones que impedirán el nacimiento como ser humano en general. Aquí tenemos que ver principalmente con aquellas acciones que nos impiden experimentar esa clase particular de existencia humana llamada “la preciosa existencia humana”, es decir, una existencia humana que posee las ocho libertades y los diez recursos.
Una persona nunca alcanzará liberación del sufrimiento hasta tanto no abandone la maldad; ni siquiera alcanzará liberación de los reinos inferiores de existencia; menos aún la omnisciencia, y no tendrá la habilidad de beneficiar a otros de ninguna manera. Por lo tanto, lo primero que es causa de pérdida es la maldad.
2. La segunda causa de pérdida es desperdiciar esta preciosísima existencia humana que posee lo que se conoce como las ocho libertades y los diez recursos. (7) Es importante apreciar que es tan sólo en esta preciosa existencia humana con las dieciocho características mencionadas que en verdad el ser tiene la habilidad de practicar Dharma.
3. La tercera causa de pérdida la constituyen las distracciones sin sentido y una intensa e irrelevante actividad. La era en la que vivimos es llamada era de decadencia. Entre los aspectos de su decadencia está el hecho de que nuestra vitalidad es muy débil.
Hay muy pocos factores que nos mantienen vivos y muchos factores que eventualmente, en algún momento, nos conducirán a nuestra muerte. Más aún, la muerte puede ser experimentada repentinamente y a través de cualquier cantidad de causas. Así vemos que es importante recordar que no hay tiempo que perder. Por lo tanto, la tercera causa de pérdida es la actividad que simplemente hace perder tiempo y es una distracción.
4. La cuarta causa de pérdida la constituye la adictiva conceptualizad y las aflicciones mentales. Se dice que la verdadera naturaleza de la mente tal cual es -la mente en sí misma- es el dharmakaya. Todas las cualidades del dharmakaya están espontáneamente presentes en nosotros. Ellas son lo que realmente somos.
Sin embargo, al no reconocer esto tendemos a ir en pos de los pensamientos y los conceptos adictivos que se suceden en la mente. Quedamos atrapados en las aflicciones mentales que generan y esto impide nuestro reconocimiento de la mente.
5. La quinta causa de pérdida es la situación en la cual fácilmente nos cansamos de confiar en un maestro y de practicar sus instrucciones. Es importante entender que para nosotros la única base posible de poder alcanzar liberación de los intensos sufrimientos del samsara es recibiendo y practicando las instrucciones especiales de nuestros lamas.
Desconocer el valor de recibir y practicar tales instrucciones a fin de involucrarnos en diversas clases de actividades irrelevantes constituye la quinta causa de pérdida.
6. La sexta causa de pérdida es la situación en la que un practicante rompe o destruye cualquiera o todos los tres votos. En general, puede decirse que el único vehículo en el cual podemos cruzar el océano de los sufrimientos samsáricos y alcanzar el reino de la gran bienaventuranza, el reino de la liberación, el estado de la budeidad es el excelente vehículo de los tres tipos de votos o compromisos.
Estos son: 1) El voto externo de liberación individual (pratimoksha), 2) el voto interno de bodhichitta, el voto del bodhisattva, (8) y 3) los votos del vajrayana (samaya). Permitir que estos votos se vean amenazados a través de intensas aflicciones mentales (kleshas) o por simple descuido es causa de pérdida.
7. La séptima causa de pérdida es el no continuar siguiendo las instrucciones y la práctica después de haber alcanzado una leve suma de realización a través de haber confiado en un amigo espiritual o gurú. Habiendo tenido algo de realización, usted pudiese distraerse fácilmente en actividades irrelevantes, abandonando así las instrucciones y la práctica, impidiendo por lo tanto un mayor aumento de experiencia y realización.
8. La octava causa de pérdida es la situación en la cual, no teniendo usted ninguna genuina realización sino tan sólo haber escuchado gran cantidad de profundas enseñanzas de los sidas del linaje, usted repite sus palabras a muchas personas a fin de atraer estudiantes y hacer dinero, volverse popular y poderoso. Usted engaña a muchas personas pretendiendo tener realización. Esta es la octava causa de pérdida.
9. La novena causa de pérdida es involucrarse en actividad que hace daño a otros seres sintientes. Esto debe ser evitado porque todos los seres sintientes han sido nuestros padres en algún momento, y siendo así, han sido extremadamente gentiles para con nosotros.
Otra razón es que la bodhichitta altruista es la espina dorsal del camino de la liberación. Perderla es perder todo el camino. Por lo tanto, es necesario abandonar toda clase de resentimientos y negatividades hacia otros, y especialmente toda clase de actividades que sean dañinas a otros.
Es importante recordar que la generación y el florecimiento de la bodhichitta dependen enteramente de la interacción con otros seres sintientes. Por lo tanto, es necesario tener a todos los seres sintientes como objetos de nuestra compasión y de hecho genera compasión hacia ellos.
10. La décima causa de pérdida es el dejar para mañana lo que podemos hacer hoy y lo que se pierde es cuerpo, palabra y mente –las tres puertas.
Específicamente, cuando usted es joven y su cuerpo es fuerte, su mente clara y sus palabras fáciles, usted no se involucra en la práctica del dharma porque se siente atraído hacia las actividades mundanas. Mientras lo hace, usted piensa: “Practicaré el dharma cuando sea mayor, una vez que las cosas se hayan acomodado un poco.”
Luego, no habiendo practicado cuando era joven, cuando se vuelve mayor se da cuenta de que no puede practicar porque no tiene el hábito de hacerlo. Usted no es tan fuerte como lo era en el pasado, es más difícil aprender las cosas, etc. etc. Este tipo de tendencia a posponer las cosas es definitivamente causa de pérdida.
Estas son las diez cosas que constituyen causas de pérdida.
Notas
(1) Ver The Life of Gampopa, por Jampa Mackenzie Stewart. Snow Lion, 1995.
(2) Ver The Great Path of Awakening, de Jamgon Kongtrul, Shambhala, 1987.
(3) Ver El IX Karmapa, “Mahamudra, Eliminating the Darkness of Ignorance”, Dharamsala: Library of Tibetan Works and Archives, 1978.
(4) Gampopa, The Jewel Ornament of Liberation, by Herbert V. Guenther, Boulder: Prajna, 1971; y Gampopa, Gems of Dhrama, Jewels of Freedom, by Ken and Katia Colmes, Forres, Scotland: Altea 1995.
(7) Las ocho libertades son: no haber nacido como un ser infernal; como un espíritu hambriento; como un animal; como un bárbaro; como un dios de larga vida ni como un hereje; no estar en una era de oscuridad y no haber nacido mudo.
De los diez recursos, los cinco recursos personales son: tener un cuerpo humano; nacer en un país donde se ha divulgado el dharma; tener intactos los órganos de los sentidos; haber encontrado el dharma y tener confianza en Las Tres Joyas.
Los cinco recursos para otros son: que el Buda haya nacido en esta era; que haya enseñado; que el dharma no haya declinado; que existan muchos seguidores y también benévolos patrocinantes.
(8) Por bodhichitta entendemos “la mente de la iluminación”, la cual combina una ilimitada y amorosa gentileza y compasión hacia todos los seres sintientes con la sabiduría de ver que todas las cosas están vacías de existencia inherente.
....................