Trascendiendo el ego
Distinguiendo entre consciencia y sabiduría
Breve comentario del Venerable Khenchen Thrangu Rimpoché Traducción y edición: María Mercedes Márquez
Hace más de dos mil quinientos años el Buda planteó que todas nuestras alegrías y todos nuestros sufrimientos se deben a una cosa: a nuestra mente. Luego de su propia realización pasó el resto de su vida impartiendo enseñanzas sobre cómo podemos nosotros mismos trabajar con nuestra mente para alcanzar completa paz, nirvana, o la iluminación.
La forma básica de trabajar con la mente es a través de la meditación. El Buda comenzó enseñando la meditación de la tranquilidad, shámata en sánscrito y la vipáshyana, también en sánscrito, la práctica de la interiorización profunda, las cuales son practicadas por los budistas en el mundo entero.
Este camino, llamado el camino del sutra, es un camino constante y gradual. Excepto en el caso de algunos individuos excepcionales, toma muchas vidas meditando para poder lograr la iluminación utilizando las prácticas del camino del sutra.
Para practicar las enseñanzas budistas, independientemente de secta o estilo, uno debe comenzar practicando la acumulación de gran mérito, el desarrollo de una pura conducta, e involucrándose en las meditaciones shámata y vipáshyana.
Existen muchos libros excelentes sobre el camino del sutra de maestros theravada, zen y lamas tibetanos incluyendo la práctica de la tranquilidad y la interiorización profunda de Thrangu Rimpoché.
Otro camino que conduce a la iluminación es el camino vajrayana. Si uno se aplica con gran esfuerzo a la práctica del vajrayana, es posible alcanzar la iluminación rápidamente. Tal y como ha sido señalado muchas veces por Thrangu Rimpoché, el objetivo de la iluminación es exactamente igual para todos los caminos, independientemente de la escogencia del método que uno desee poner en práctica.