Artículo publicado por la revista Shambhala Sun en Internet.
Traducción y edición: María Mercedes Márquez
Caracas, Diciembre, 1999
Es hora de abandonar nuestras ilusiones de control y certeza dicen Margaret Wheathley, autora del libro titulado Liderazgo y la Nueva Ciencia, y la maestra budista Pema Chodron. Ellas discuten acerca de cómo los seres humanos y las organizaciones podemos reconocer nuestra confusión y confiar en la bondad del orden subyacente en todos los procesos.
Margaret Wheatley: Veo la esencia de mi trabajo como el llegar a sentirse cómodo con la incertidumbre, lo cual es de hecho el título de un capítulo en mi libro Liderazgo y la Nueva Ciencia. Inicialmente llegué a ese trabajo a través de la ciencia, a través de la comprensión del caos como revelador de un orden más profundo dentro del mismo, y como una persona que ha trabajado bastante en organizaciones.
Recuerdo el gran momento revelador que tuve cuando estaba escribiendo en mi primer libro que el orden y el control son dos fenómenos distintos. En la tradición occidental de liderazgo, nosotros creemos que el orden es sólo posible a través del control que nosotros ejerzamos.
Pero me di cuenta de que el orden es posible a través de diferentes procesos que no tienen nada que ver con nuestra propia responsabilidad –que este mundo es de hecho exquisitamente ordenado, pero no necesariamente para nuestros propios propósitos.
La tradición occidental es la de jugar a Dios con el mundo, asumiendo que nada sucede a menos que nosotros hagamos que suceda. Nosotros sentimos que no tenemos apoyo de los procesos naturales, apoyo por parte de la vida, y que nosotros sólo podemos hacer que el mundo sea de la forma que nosotros lo deseamos a través de la fuerza de nuestro propio esfuerzo. Esa es la gran decepción en el pensamiento occidental, y ha sido un impedimento en las prácticas de liderazgo.
Quisiera citar a Chuang-tzu del siglo tercero a.C., quien tenía un enfoque muy diferente respecto al liderazgo. El dijo que es más un asunto de creer en el bien que verlo como resultado de nuestro esfuerzo.
Así que como líderes, ¿creemos que estamos participando en un mundo que sabe cómo organizarse a sí mismo? ¿Nos damos cuenta de que estamos trabajando con gente que tiene grandes reservorios de bondad, de compromiso y creatividad? O, como nosotros en el modelo Occidental tradicional, sentimos que si existe el bien en la organización es sólo debido a nuestras propias cualidades de liderazgo?
A través del tiempo me he dado cuenta de que el verdadero papel de un líder no está en controlar sino en atender –evocar esas cualidades de compromiso, de compasión, de generosidad y creatividad que para comenzar están en todos nosotros.
Pema Chodron: En uno de tus artículos “Consumida por fuego o por fuego”, aún cuando hablas acerca de un camino personal, las implicaciones respecto al liderazgo son profundas.
Aquí está la pregunta que surgió en mí: tu hablas acerca de la necesidad de que los líderes crean en la bondad de la gente y no sientan que ellos tienen que controlar las cosas, me parece, sin embargo, que los mismos empleados tienen que tener mucha confianza en su propia bondad, y tener también la fuerza interior que les permita no descontrolarse al enfrentarse a la inseguridad y la incertidumbre.
Yo interpretaría que las políticas tradicionales de liderazgo que estás tratando de cambiar, vienen del hecho de que la gente le teme tanto a la paradoja, le temen tanto a la incertidumbre.
Requiere mucha valentía inclusive el considerar que la incertidumbre no es una amenaza, que de hecho es creativa y poderosa.
Paso mucho tiempo en mi propia enseñanza proclamando esa verdad, y me lleva a darme cuenta una y otra vez de cómo vuelve al camino individual de la conciencia. Requiere poder verse a uno mismo con valentía sin huir de lo que vemos, porque el permanecer con lo feo, con el caos y la confusión en nosotros mismos, es el camino hacia la felicidad, la creatividad y la flexibilidad.
Para mí, el punto donde nos atracamos es exactamente aquí. Tenemos tan poca confianza en nuestra propia habilidad para permanecer con la negatividad y la incertidumbre, que cada vez que detectamos un destello de paradoja o de no saber algo, nos volvemos temerosos y hacemos todo tipo de cosas conformistas, fundamentalistas, para volver a sentirnos seguros nuevamente.
Margaret Wheatley: En tu libro Cuando las cosas se desbaratan, citas a Trungpa Rimpoché como diciendo que esta es una época oscura donde los seres pierden confianza en sí mismos y por lo tanto dejan de tener coraje. Para mí, ese es un planteamiento muy claro de lo que está sucediendo ahora mismo, porque nosotros estamos en un punto donde nos sentimos muy mal respecto a lo que somos como especie.
Tenemos todo lo que interiorizamos y los mensajes que nos damos los unos a los otros llenos de lo que está mal en nosotros. Ya sea a nivel del individuo o a nivel organizacional, nosotros estamos enfocados y enfrascados en la patología y utilizamos gran cantidad de términos negativos para describir nuestra experiencia.
Luego, si todo eso de lo que nos llenamos se combina con una cultura que enfatiza el control, lo vuelve a uno responsable de hacer que las cosas funcionen todo el tiempo –sin fallas, sin sentirnos confundidos o embargados por la incertidumbre. Nosotros nos tenemos los unos a los otros como responsables de logros que de hecho son imposibles, porque no podemos pretender que el caos no haga erupción en nuestras vidas y que lo tenemos todo perfectamente calculado.
Nosotros simplemente no podemos pretender eso. Pero nuestras organizaciones insisten en esa ilusión y nos hacen sentir muy mal por no ser capaces de vivir de acuerdo a ello. Este mundo ve la convergencia en nosotros y nos estamos cargando equivocadamente y sintiendo abrumados por todo el asunto.
Sin embargo, yo también conozco gente que tiene un claro reconocimiento de que la mayoría de nosotros somos buenos y que deseamos ser de ayuda a los demás. Sabemos que la compasión está disponible en nosotros mismos y que experimentaremos compasión por parte de otros.
Así que mucha gente se está dando cuenta de que la única forma de atravesar estos tiempos cada vez más locos es enfocándonos en nosotros mismos –no en una forma narcisista, sino entendiendo que la fuente de paz y el lugar para encontrar descanso es dentro de nosotros mismos.
Pema Chodron: Lo que me intriga a mí es cómo la sociedad y las organizaciones incentivan las cosas que la meditación fomenta a nivel individual. La visión de Trungpa Rinpoché insistía en que trabajásemos a nivel individual y de comunidad. El hablaba mucho acerca de una sociedad iluminada –acerca de crear comunidades para fomentar esta confianza en la bondad fundamental de los seres humanos. Nosotros pensamos en forma tan pequeña, tan mezquina.., estamos confinados a nuestras propias creencias y una de las principales creencias que nos aprisiona es nuestra propio sentido de imperfección, de ser inadecuados, incompetentes.
Antes de poder llegar a saber verdaderamente lo que es compasión, tenemos que desarrollar la ecuanimidad hacia aquello que es amenazador, aquello que no está de acuerdo o que sentimos amenazante. La ecuanimidad y la compasión no surgen de trascender estas cosas, ellas surgen de acercarnos más a lo que nos asusta, a lo que nos amenaza, a lo que causa que nos volvamos agresivos y egoístas, etc. Requiere de mucho coraje, pero encuentro que ese es un mensaje que la gente puede aceptar.
Es muy interesante ver que la idea de desarrollar coraje no parece disparar las insuficiencias o incompetencias en la gente. Pienso que sabemos que tenemos algo de coraje, el problema es que pensamos que debemos ser valientes en enfrentarnos al mundo exterior, mientras que lo que es profundamente transformador es el coraje, la valentía de vernos a nosotros mismos.
Es el coraje de no abandonarnos a nosotros mismos aún cuando veamos nuestra agresividad, nuestros celos, nuestra mezquindad y lo demás. Y sucede que en enfrentar estas cosas, no desarrollamos nada de auto-descalificación, sino compasión hacia nuestra compartida humanidad.
Una de las cosas que preguntas en tu artículo es ¿cómo fue que desapareció la sombra en nuestro empeño por buscar la luz? ¿Cómo es que la sombra simplemente desapareció cuando las cosas son de hecho tan impredecibles y sorprendentes? Tenemos que darnos cuenta de que estas mismas cosas son las semillas de la bondad amorosa hacia nosotros mismos, y de la verdadera compasión hacia los demás.
Margaret Wheatley: Una de las cosas que he aprendido de la ciencia es que aquello que es cierto en un nivel, también es cierto en otros niveles. Así que si los procesos son ciertos a nivel del individuo, nosotros también los vamos a encontrar a nivel de la comunidad, de la organización, o de la nación.
Por ejemplo, veo los mismos procesos llevándose a cabo a nivel nacional en África del Sur, sus esfuerzos por enfrentar la verdad del apartheid a través de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, ha sido una poderosa enseñanza para mí.
Los procesos comenzaron con los blancos diciendo: bien, nosotros no vamos a escuchar porque ellos van a distorsionar la verdad para sus propios beneficios y entonces no tendremos control sobre ello.
Más bien, lo que sucedió fue que a medida que las víctimas de tortura aparecieron, a medida que hablaba una madre después de otra acerca de la pérdida de sus esposos o hijos, escuchar las historias humanas de la gente se convirtió en una experiencia nacional y, a través del tiempo, eso permitió a los blancos ver la humanidad de los negros Surafricanos, ver que habían experimentado el mismo sentimiento de pérdida, el mismo dolor que ellos.
Llegar a verlos como humanos fue un profundo giro en la sensibilidad nacional porque, cualquier forma de tratamiento tan terrible como el apartheid, depende de la negación de la humanidad de las víctimas.
Lo que aprendí de esto es que primero que todo, nosotros necesitamos escuchar las historias que tenemos los unos y los otros. Nosotros verdaderamente necesitamos reconocer la experiencia de los demás tal y como ellos nos las presentan, y a partir de ello surge la posibilidad de un tipo de relación diferente. Cuando estamos conscientes de la humanidad de los otros, es mucho lo que se hace posible en términos de trabajar juntos.
Pema Chodron: Esto es lo que he estado descubriendo una y otra vez. Nosotros asumimos que acercándonos al sufrimiento nos derrumbaríamos, pero es sorprendente la fuente de inspiración que es el enfrentarlo juntos. Nos sorprende que la oscuridad sea una fuente de inspiración.
Margaret Wheatley: La experiencia de enfrentarnos a nosotros mismos a nivel individual también nos ayuda a estar centrados en una forma diferente a nivel social. Lo que estoy encontrando es que independientemente de cualquier base espiritual explícita, cuando la gente en las organizaciones pueden decirse unos a otros la verdad de sus experiencias, ello apunta a las preguntas de quien realmente somos en una organización y lo que nosotros realmente estamos aprendiendo.
¿Qué siento yo verdaderamente respecto a cómo está trabajando este equipo?
¿Qué he aprendido hoy acerca de trabajar en este proyecto?
Ha habido tanto rechazo al estar centrados en nuestra humanidad en nuestras organizaciones, que nosotros no nos hacemos este tipo de preguntas, pero encuentro que es realmente transformador cuando comenzamos a decirnos la verdad unos a otros, incluyendo nuestros errores, incluyendo nuestra confusión. Nosotros evocamos algo profundo en todos nosotros cada vez que hablamos juntos acerca de la verdad de nuestra experiencia de ser simplemente humanos.
Al igual que tu, pienso que la gente desea tener coraje, ser valiente. Nosotros realmente deseamos ser más nobles, y queremos hablar por las cosas que vemos y las cosas en las que creemos. Esto no tiene que estar fundamentado en alguna práctica espiritual, pero curiosamente, siempre conduce a la gente allí.
Ya sea en una oficina de gobierno, en un centro de meditación o en una gran corporación, cada vez que podemos verdaderamente encontrarnos unos a otros en toda nuestra humanidad, vamos más allá de la ilusión de que todo funciona como planeado y que nunca nos sentimos inseguros. Esta es la gran prisión de la que estamos tratando de encontrar salida, y una forma de hacerlo es hablando con sinceridad unos a otros acerca de nuestra propia experiencia. Después experimentamos un gran reconocimiento: el estar en presencia de otros seres humanos.
Ya sea a través del sufrimiento o de la alegría, lo que realmente estamos buscando es ese momento de reconocer a otro ser humano. Eso es siempre regocijante en cierto sentido.
Pema Chodron: Eso es lo que yo consideraría como un camino espiritual, aún cuando no tenga que tener cualquiera de las etiquetas religiosas. Cuando la gente es lo suficientemente valiente como para expresar su experiencia –su inspiración así como también su decepción y fracaso- esa es la base del despertar, del despertar espiritual. Claro, nuestra experiencia está coloreada por nuestra propia forma de ver la realidad.
Margaret Wheatley: Sí, hasta alcanzar el estado iluminado.
Pema Chodron: Pero inclusive cuando estamos hablando acerca del estado iluminado, el camino parece ser el de andar cada momento tan honestamente como nos sea posible, y estar dispuestos a comunicarnos con otras personas sin sentir vergüenza de exponer nuestros defectos, porque, cuando lo hacemos, exponemos cierto tipo de corazón a los demás.
Curiosamente, la gente responde más a nuestra honestidad respecto a nuestras imperfecciones que, a nuestra honestidad respecto a nuestras perfecciones. Cuando somos honestos acerca de nuestras dificultades con respecto a un proyecto, o con otro individuo, o lo que sea, cada uno de los que está presente en el salón es como si resonara con el coraje de alguien que es lo suficientemente valiente como para expresar su dolor. Es tan fascinante que eso es lo que inspira a la gente.
Margaret Wheatley: La experiencia de escuchar verdaderamente a otro ser humano es la fuente de nuestra disposición a amarlos. Alguien acaba de darme una franela que dice “No puedes odiar a alguien cuya historia tu conoces”. Eso funciona a todo nivel. Los asuntos difíciles en nuestra sociedad no serán resueltos hasta que nosotros podamos escuchar la experiencia de la gente respecto a cosas como el racismo y la discriminación sexual –simplemente escuchar sin tratar de defendernos.
En las organizaciones, estamos ciegos al poder de la comunicación honesta porque tememos que nos lleve camino abajo con la culpa y las acusaciones, que fracture nuestras relaciones en lugar de sanarlas. Nosotros en el fondo no deseamos más reuniones porque todo lo que hemos hecho durante años ha sido acusarnos y gritarnos unos a otros tratando de asegurar nuestra propia agenda a través de esta resistencia tan densa. No podemos ver el poder de estos procesos tan simples que nos conducirían a este gran espacio de la apertura del uno al otro.
Sin embargo, cuando nos damos cuenta de la verdad de quién somos, y verdaderamente escuchamos las historias de la gente, eso cambia realmente nuestra capacidad para estar juntos.
Lo primero que surge cuando nos abrimos unos a otros es una gran sensación de alivio. Nos damos cuenta de que no somos los únicos que se sienten desorientados, perdidos, abrumados. Cuando escuchamos que ya nadie sabe la respuesta, que ninguno de los estilos tradicionales funciona, que nosotros no sabemos cuál es la nueva manera de hacer las cosas, entonces la confusión tiene un valor más elevado que la certeza. La incertidumbre es más apropiada para un mundo que nos confunde tanto, que nos deja tan perplejos. Cuando la gente escucha eso, se relajan.
Pema Chodron: Porque esa es su propia experiencia.
Margaret Wheatley: Esa es su propia experiencia, porque esa es nuestra propia experiencia, así que nos sentimos confirmados y lo que sigue ahora es la posibilidad del coraje, de la valentía. En lugar de culparnos a nosotros mismos porque somos los únicos que no lo logran, nos damos cuenta de que todos estamos lidiando en la confusión diaria de la vida moderna. Ciertamente veo esto en mí misma –puedo confiar en mí misma mucho más porque he reconocido que lo único que se necesita es darnos cuenta de lo confusa y caótica que es la vida. Eso permite que emerjan a la superficie los asuntos verdaderamente grandes. En todas partes la gente está planteándose profundas preguntas espirituales –acerca de estar más cerca de otros seres humanos, acerca de que sus vidas tengan sentido más allá del criterio que nos han enseñado respecto a lo que es tener éxito, dinero y bienes materiales.
Personalmente veo estas preguntas surgiendo de muchos lugares diferentes del planeta a medida que nos acercamos al final de una manera de enfocar el mundo que nos ha conducido hacia un lugar particularmente vacío. Es un enfoque del mundo que nos ha mantenido separados, y estoy comenzando a pensar, que la verdadera pregunta que estamos enfrentando es cómo podemos hacer para acercarnos como seres humanos.
Pema, te he escuchado decir que la raíz del sufrimiento es la ilusión de nuestra separatividad, que nos hemos olvidado que todos estamos interrelacionados.
Personalmente siento que esa es la raíz del sufrimiento en esta cultura. Esta cultura nos ha despedazado, nos ha separado unos de otros y solamente nos ha apoyado en nuestros propósitos individuales por cosas que no son satisfactorias en sí mismas. Ahora estamos llegando al final de eso. Nos estamos dando cuenta de cuan vacíos estamos, y pienso que tenemos el coraje como para entender cuánto nos hemos desviado de lo que verdaderamente somos como seres humanos, y realizar que podemos volver a entender cómo estar unidos.
De hecho, mucha gente sabe como estar unidos, pero es una habilidad que no ha sido considerada importante o a la que se le ha dado algún status dentro de nuestra sociedad. Ha sido desechado como insignificante, suave y tonto, así que es valentía lo que necesitamos, y la fuente de esa valentía está en reconocer que las preguntas, dudas, y deseos que me mueven, se mueven también en cada uno de los demás.
Pema Chodron: Cuando pienso acerca del tipo de enseñanzas que estás impartiendo y en las enseñanzas Budistas y las Shambhala que he tenido el privilegio de recibir, me doy cuenta de que si nosotras miramos hacia atrás –yo tengo sesenta y tres- éramos solo unas pocas personas las que pudimos escuchar estas enseñanzas. La mayoría de la gente las veía como algo raro y no se sentían atraídas hacia ellas. Ahora estamos viendo una vasta audiencia de gente de todo tipo de antecedentes quienes están hambrientos por este tipo de enseñanzas.
La curiosa inspiración para esto es el reconocimiento de cuan impredecible es nuestro futuro y que de hecho está incentivando la valentía, el coraje. Algo como el asunto Y2K tiene a la gente en todas partes hablando acerca de cómo el futuro es totalmente impredecible, y muchos de ellos están escuchando las enseñanzas de ir hacia aquello que nos asusta, de no temerle a la incertidumbre. De hecho, esto último es la norma, y como tu dices, se convierte en un valor superior a la seguridad. A mí me resulta fascinante que los tiempos sean tales que los sistemas de creencias de la gente están cambiando. La gente está pensando en grande.
Claro que también está la reacción opuesta, un incremento en el fundamentalismo entre aquellos que buscan refugio en la certeza, pero estoy más impactada por el hambre de mensajes positivos –la capacidad creativa de permanecer con la incertidumbre. La incertidumbre y la interdependencia son dos verdades que la gente puede escuchar cada vez más. Los corazones están más abiertos al hecho de que la vida es una eterna sorpresa.
El globo completo está colapsado, entonces ¿qué es lo que usted va a hacer cuando las cosas se desbaratan? Usted o se vuelve más fundamentalista y trata de mantener juntas las cosas, o va a olvidar las viejas metas y ambiciones y vivir la vida como un experimento, haciéndola a medida que va viviéndola. Mi pregunta es cómo pueden las organizaciones conducirnos no hacia una meta predecible, sino hacia una mayor capacidad para lidiar con la incertidumbre y lo imprevisto, y con ello, hacia una mayor capacidad para amarnos e interesarnos sinceramente en el bienestar de otros seres.
Margaret Wheatley: Muchos de nosotros los que estamos dentro de grandes organizaciones estamos despertando a una conciencia de que la vida es incertidumbre y que nosotros sí lo vamos haciendo a medida que va sucediendo. Pero estos no son los principios gerenciales comunes.
Existen fuerzas muy poderosas que no tienen ningún interés en este tipo de despertar. Creo que eso es parte del regalo de estar vivos ahora mismo. Tenemos una tremenda oportunidad para transformar nuestras relaciones y nuestra conciencia de la vida.
Nosotros estamos siendo bastante revolucionarios aquí. El mundo va a continuar diciéndole a la gente que siente este despertar que están locos, así que bien podríamos darnos cuenta de que lo que estamos buscando es bastante revolucionario en estos tiempos. Es parte de un gran deseo de transformación. No sé si deseo decir que es mucho trabajo, pero se siente fundamental en el buen sentido de regresar a las bases que nos mantienen verdaderamente.
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Margaret Wheatley es autora del libro titulado Liderazgo y la Nueva Ciencia y co-autora de Una vía más fácil. Es presidenta del Instituto Berkana, fundación sin fines de lucro que apoya el descubrimiento de nuevas formas organizacionales y miembro principal de Kellner-Rogers & Wheatley Inc., firma de consultoría internacional.
Pema Chodron es directora del centro de meditación Gampo Abbey en Nueva Escocia, y una de la más amadas maestras budistas norteamericanas. Su libro más reciente es titulado Cuando las cosas se desbaratan. Consejos de corazón para tiempos difíciles.