Mujeres de Sabiduría

 

Mujeres de sabiduría

Tsultrim Allione

Notas extraidas de su libro del mismo nombre

Traducción y edición: María Mercedes Márquez

Tsultrim Allione nació en los Estados Unidos de Norteamérica.  Desde temprana edad empezó a interesarse por el budismo a través de una tía suya.  En 1967 viajó por primera vez a la India y Nepal.  En 1969, durante su segundo viaje a oriente fue ordenada monja budista en Bodhgaya, por S.S. el XVI Karmapa, quien le dio el nombre de Karma Tsultrim Chodron. 

Posteriormente pasó largos períodos de retiro en solitario, estudió la lengua y la religión tibetanas y viajó en peregrinaje por toda la India y Nepal. Al cabo de tres años y medio decidió seguir el camino del budismo tibetano sin el soporte externo de la vida monástica. Posteriormente regresó a los Estados Unidos, se casó y tuvo cuatro hijos. Durante los últimos diecisiete años ha continuado estudiando y practicando bajo la guía de grandes maestros. Se ha dedicado a enseñar técnicas de meditación budista y ha realizado numerosos viajes a la India y Nepal.  Actualmente vive en Italia.

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Durante nuestra infancia aprendemos a ser seres humanos imitando a otras personas. Sin los ejemplos de los demás, los niños no pueden desarrollarse normalmente, por lo que, a medida que van creciendo, empiezan a preguntar a las personas a su alrededor sobre sus propias vidas.

Es difícil comprender nuestras vidas sin las biografías de los demás. Todas las culturas nos proporcionan biografías de algún u otro tipo, ya sea relatos de héroes ancestrales, familiares, amigos o bien biografías más formales de personajes religiosos o del mundo de la ciencia y la cultura.

Sin embargo, nuestra cultura nos ha ofrecido muy pocas biografías de mujeres que estén en el camino de la búsqueda espiritual. Carol Christ en su libro titulado “Diving Deep and Surfacing: Women Writers on a Spiritual Quest” plantea que “No existen relatos sobre mujeres y sin ellos no podemos conocer con claridad sus experiencias. 

Sin estos relatos, la mujer está perdida en el momento de tomar decisiones importantes en su vida.  No puede aprender a valorar sus luchas, alegrarse de sus esfuerzos o comprender su dolor.  Sin estos relatos, las mujeres están alienadas de aquellas experiencias más profundas que han sido llamadas espirituales o religiosas; de su ser y del mundo.  Las mujeres están encerradas en el silencio.”

A través de este libro y en respuesta a mis propias necesidades y a las formuladas por otras personas de mi entorno, trato de empezar a llenar este vacío con las biografías de unas mujeres que no tan sólo estaban en la vía de la búsqueda espiritual, sino que llegaron a niveles muy profundos y fueron capaces de ayudar a los demás. 

Todos estos relatos provienen del lejano país del Tíbet. Son narraciones de vidas de mujeres que practicaban el budismo tibetano; una práctica cuyos métodos resultan muy distantes al sistema judeo-cristiano con el que la mayoría de nosotros hemos sido educados.  Sin embargo, en estos relatos, hay una serie de temas básicos que trascienden totalmente cualquier barrera cultural, lo que hace que resulten de utilidad y sirvan de inspiración en occidente.

Estas mujeres tuvieron que enfrentarse con prejuicios culturales y religiosos en contra de las mujeres que siguen el camino espiritual muy similares a los que encontramos nosotras. Una vez más, Carol Christ lo manifiesta en su libro Diving Deep and Surfacing: Women Writers on a Spiritual Quest: “Todo empieza con una experiencia de la nada.

Las mujeres experimentan un vacío en sus propias vidas, odiándose a ellas mismas; negándose y siendo víctimas de sus relaciones con los hombres y de los valores que han dado forma a sus vidas. A partir de la experiencia de este vacío, las mujeres rechazan las soluciones convencionales y se cuestionan el significado de sus vidas, abriéndose así a una revaluación de los principios más profundos de poder y valor.

A menudo esta experiencia de vacío lleva a un despertar, como una transformación en la que los poderes del ser son revelados.  Cuando una mujer se da cuenta de sus maravillosos poderes, nace en ella un nuevo sentido de su ser y una nueva orientación en el mundo. 

Despertando a estas nuevas fuerzas, las mujeres superan esta tendencia a negarse y a odiarse, a la vez que rechazan seguir siendo víctimas.”

Sin embargo, no es solamente a través de experiencias negativas como las mujeres deciden seguir el camino espiritual.  Existe una gran cantidad de documentación sobre el innato anhelo espiritual y la capacidad que tienen las mujeres en continuar la búsqueda espiritual, incluso en las religiones que van dirigidas a los hombres e interpretadas a partir de su comprensión de las realidades del universo. 

Las mujeres han aplicado en ellas la inspiración de las biografías de santos masculinos o bien se han identificado con los roles de las mujeres que aparecen en las biografías de hombres, como es el caso de María en el cristianismo; Damema o Yeshe Tsogyel en la tradición tibetana o Mahapajapati, Sujata y otras en la historia del Buda.

Las mujeres, sujetas a sistemas patriarcales, han seguido demostrando que sus necesidades espirituales y su capacidad, es tan grande como la de los hombres, quizás incluso mayor, sin embargo, ellas han tenido que adoptar sistemas religiosos creados por hombres, e intentar satisfacer sus necesidades.  

Si bien han ido encontrando maneras de evitar esta situación, siempre les han faltado biografías de otras mujeres como referencia para comprender sus propias experiencias. Aunque quizás pensemos que, tratándose del desarrollo de la mente, las diferencias entre hombres y mujeres quedan claramente trascendidas, debemos reconocer que nuestra experiencia está condicionada, en gran parte, por lo que oímos sobre los demás. 

Tratamos de relacionar nuestra experiencia con la de los otros adaptando nuestras percepciones de acuerdo al hecho de que  “Las mujeres han vivido entre experiencias muy incipientes por un lado y por el otro con las imágenes de las biografías de los hombres. 

En realidad, las mujeres no han vivido su propia experiencia.  Entre las biografías y la experiencia hay una dialéctica: las biografías dan forma a la experiencia y la experiencia da forma a las biografías.

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