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Refugio y preceptos laicos

 Khempo Karthar Rimpoché 

Enseñanzas extraídas de su libro Dharma Paths

Traducción y edición: María Mercedes Márquez

El primer paso formal en el camino budista es la ceremonia del refugio, es decir, tomar refugio en el Buda, en el Dharma y en la Sangha. El Buda, es el que ha despertado; el Dharma, son las enseñanzas del Despierto, y la Sangha, es la comunidad de amigos espirituales o maestros que han preservado la línea ininterrumpida del Dharma. Estas fuentes iluminadas de refugio son conocidas también como las tres joyas. Es importante entender el significado de tomar refugio, los inconvenientes de no hacerlo, los beneficios de tomar refugio, y los compromisos de tomar el voto del refugio.

Un segundo aspecto básico de la práctica budista es tomar y mantener los diferentes niveles de pratimoksha o preceptos morales. Es importante entender qué son los preceptos, su significado y beneficios, especialmente en términos de cómo es que apoyan nuestro crecimiento en la práctica del Dharma. Si conocemos los beneficios de los votos, esto puede constituir una dichosa disciplina. Hay una tremenda experiencia de alegría al ser capaz de vivir en una forma digna y disciplinada.

El refugio

Hemos estado vagando en la existencia cíclica desde tiempo sin principio, experimentando continuamente incertidumbre y cambio. Como la alternancia del día y la noche o el verano y el invierno, algunas veces hemos encontrado felicidad y algunas veces sufrimiento.

Experimentamos esta incertidumbre debido a nuestra tremenda ignorancia y nuestra acumulación de patrones emocionales negativos, los kleshas. Nuestra mayor ignorancia consiste, por una parte, en no reconocer que tenemos tales patrones emocionales negativos por trabajar, y por otra, que igualmente tenemos la capacidad para superarlos.

Siempre hemos intentado experimentar completa felicidad y perfección, pero nuestras actividades no han estado encaminadas en la dirección que pudiese lograr esa intención. Las personas desequilibradas pueden tener la intención de mantener sus ropas y cuerpos limpios, pero tienden a meterse en lugares como charcos de barro donde tan sólo consiguen ensuciarse más. No consiguen actuar de manera que puedan llevar a cabo sus intenciones.

También podríamos catalogar  nuestro comportamiento como alocado. No hemos podido seguir la práctica de la compasión y la bondad amorosa, el antídoto para el klesha de la agresión. En cambio, hemos quedado atrapados en querer causar daño a otros. Hemos desarrollado ira y odio y hemos acrecentado la intención de causar daño y conflicto en las vidas de otros seres en cualquier forma que podamos, a través de nuestro cuerpo, habla y mente.

El aspecto más fuerte de nuestra ignorancia ha sido no saber cómo dominar nuestro patrón de agresión y desarrollar la paciencia. Como resultado de la ira, hemos experimentado nacimiento en el reino infernal donde los seres pasan por sufrimientos indecibles por millones de años.

Otro aspecto de la ignorancia es no saber cómo dominar nuestro patrón de codicia o apego insaciable. Deseamos tener en nuestro poder todos los objetos placenteros. Lo que tenemos nunca es suficiente; no importa cuanta riqueza y propiedades adquiramos, sigue existiendo una sed de más.

Desarrollamos fuertes expectativas ignorando constantemente cuáles son los límites razonables que deberíamos tener. Desarrollamos mezquindad apegándonos con tanta fuerza a nuestras posesiones, que no estamos dispuestos a darlas a otros o incluso usarlas para nosotros mismos – simplemente queremos atesorarlas.

Como resultado de la codicia, hemos nacido en situaciones de gran miseria y pobreza, o peor aún, hemos nacido, sin ninguna elección en absoluto, en el reino de los espíritus hambrientos, donde el sufrimiento del hambre y la sed son indecibles. Debido a nuestro denso patrón de confusión, no nos hemos dado cuenta de que la forma de experimentar riqueza espiritual al igual que mundana, es aplicar el antídoto para la codicia, que es la generosidad. Practicar los dos aspectos del dar –hacer ofrendas a las tres joyas y dar a aquellos que están necesitados- hace que acumulemos una riqueza mundana y espiritual inextinguible.

En forma similar, experimentamos los altibajos de otras emociones negativas tales como envidia y orgullo. Incluso cuando nos dan directrices para purificar y eliminar estas emociones negativas, los kleshas algunas veces importunan porque tenemos una acumulación muy grande de ellos. Evidentemente no necesitamos que nos recuerden o alienten a sacar a la luz los kleshas. Estamos acostumbrados a ellos y los mismos son muy espontáneos.

Sin embargo, cuando se trata de la compasión y la bondad amorosa, casi parecemos creer que no son posibles para nosotros. Estamos tan poco familiarizados con la bondad amorosa y la compasión, que no podemos creer que las mismas pudieran ser una experiencia realista en nuestras vidas.

Cuando vemos las cosas en esta forma, podríamos temer que no existe esperanza de que podamos romper estos patrones de experiencia, pero esto no es así. Nuestra falla ha estado en no vincularnos con el apoyo apropiado. Habiendo nacido en la existencia samsárica una y otra vez, todos hemos tenido momentos en que efectuamos acciones virtuosas.

Las acciones virtuosas que efectuamos en nuestras vidas pasadas nos han conducido a algunas experiencias temporales de felicidad, a ciertas oportunidades y condiciones favorables. Para aumentar estas oportunidades y condiciones favorables y hacerlas significativas en forma continua, debemos dirigir nuestra atención a fuentes iluminadas de refugio y orientación.

No lograr hacer esta conexión ha conducido a nuestro continuo nacimiento en la existencia cíclica. Es como verter algo en una olla sin fondo. No importa cuantos ingredientes frescos, buenos y abundantes coloquemos dentro de la olla, no existe un beneficio duradero porque el recipiente no los retendrá.

En el curso de muchas vidas, hemos realizado algunas cosas virtuosas. Ahora mismo nos encontramos haciendo cosas positivas: dar manutención a nuestra familia, ayudar a nuestros amigos y parientes, hacer donaciones a causas valiosas en nuestra comunidad.

Somos generosos ahora, de modo que debemos haber practicado generosidad en el pasado. Sin embargo, nuestra actitud juega un papel importante, y es que no hemos practicado la generosidad con la actitud apropiada. Cuando hemos dado a nuestros amigos, parientes y familia, nuestra actitud ha sido, “Mis amigos y parientes son parte de mí, me hace feliz verlos mejor”.

Estamos dando para nuestra propia satisfacción a fin de sentirnos cómodos y no ser importunados por verlos pasando necesidades. Cuando hemos dado para una causa valiosa, llevar a cabo un proyecto importante en nuestra comunidad o país, hemos dado con expectativas. “Como he dado esta ayuda, mi nombre será conocido. Me haré una figura popular. Ganaré reconocimiento y fama”. Existe cierto beneficio temporal al dar con tales actitudes, tal vez nacer una vez donde no carezcamos de apoyo material, pero eso es todo.

Para hacer significativas nuestras vidas en este momento, debemos dedicarnos a actividades virtuosas bajo la orientación de las fuentes apropiadas de refugio. Esto es similar a verter ingredientes en un recipiente con un fondo completo: por más pequeña que sea la cantidad que coloquemos cada día, ésta es retenida y acumulada. ¿Qué cualidades deben tener las fuentes iluminadas de refugio?

Primero, deben haber transcendido completamente las deficiencias que experimentamos. Segundo, deben tener la capacidad y las cualidades iluminadas para ayudarnos. Para superar la oscuridad, usamos una antorcha. La antorcha ha trascendido a la oscuridad, por lo tanto, tiene la capacidad para traer la luz a la oscuridad. La oscuridad en sí no puede producir luz.

Las fuentes iluminadas de refugio son las tres joyas: el Buda, el Dharma y la Sangha. En todo el mundo no existe ninguna otra cosa que las tres joyas a las que dirigir nuestra atención verdaderamente como fuentes iluminadas de refugio.

La gente con frecuencia busca seguridad, pero debido a la ignorancia, muchos no logran dirigir su atención a las fuentes iluminadas de refugio. Cuando no tienen éxito en lo que emprenden y están temerosas y conscientes de sus limitaciones, las personas sienten la necesidad de buscar protección y seguridad.

Algunos pueden sentir que los árboles son capaces de ayudarles, o las montañas. Otros pueden confiar en personas que son físicamente poderosas o parecen tener una gran visión. Otros pueden acudir a seres del reino de los dioses quienes tienen un gran poder, pero todavía están dentro de la existencia cíclica. En las sociedades primitivas, las personas acuden a diversos fantasmas y espíritus tales como los de sus ancestros por refugio y seguridad. Algunos incluso sacrifican las vidas de animales para propiciar dioses y espíritus.

Pero ¿qué beneficio puede provenir de tales fuentes de seguridad? Una persona lisiada que escale una montaña empinada no puede confiar en un guía lisiado para que le sea de ayuda. Una persona ciega que vague por zonas inexploradas no puede esperar que otra persona ciega sea capaz de ayudarle. Desde ese punto de vista, es extremadamente importante conectarse con las fuentes iluminadas de refugio.

¿Cuáles son entonces las intachables cualidades de las tres joyas? ¿Del Buda, el Dharma y la Sangha? El Buda significa la mente despierta, la mente que encarna la omnisciencia y la sabiduría que todo lo penetra. Es a esta mente iluminada y la posibilidad de obtenerla, a la que acudimos por refugio. Para comenzar, el propio Buda fue un ser ordinario exactamente como nosotros. Buscó refugio en los budas del pasado y logró el perfecto estado de la iluminación.

El logro de la iluminación por parte del Buda fue una confirmación de que el potencial para la completa perfección y el completo despertar de la mente habita en todos los seres. Cuando buscamos refugio en el Buda, reconocemos que también es posible para nosotros despertar completamente. Habiendo logrado el estado perfecto de la iluminación, el Buda está en capacidad de beneficiar a los seres sensibles sin fracasar. El es el ejemplo para nuestra propia experiencia de perfección que está libre de engaño y nunca puede fallar. Por lo tanto, acudimos al Buda para que nos conceda refugio.

Esto ha sucedido a través de la práctica del Dharma, las enseñanzas y métodos con los cuales trabajamos hacia la experiencia de liberación perfecta, y especialmente los medios hábiles para desarrollar bondad amorosa y compasión. Por un largo tiempo en el pasado, las enseñanzas han hecho posible que los seres sintientes experimenten una perfecta budeidad. El Dharma puede ser aplicado universalmente en las vidas de los seres y puede ser nuestro camino hacia la experiencia de liberación. Por lo tanto, acudimos al Dharma para que nos conceda refugio.

La Sangha es llamada gendun en tibetano, que significa literalmente “aquellos que tienen actitudes virtuosas indestructibles”. Ellos han salido de la confusión, están ahora en el camino hacia la iluminación, y tienen la capacidad para ayudar a otros a lo largo del camino. La Sangha hace posible que las enseñanzas estén continuamente disponibles.

Estos amigos espirituales han alcanzado el estado donde ya no se verán abrumados por los tres venenos. Al mismo tiempo, están en capacidad de ayudar a otros seres sintientes a superar su confusión. Por lo tanto, acudimos a la Sangha para que nos conceda refugio.

El Buda es la fuente última de refugio, y el Dharma y la Sangha son fuentes temporales de refugio. Si decimos que nuestra existencia samsárica es como una enfermedad, entonces la experiencia de la mente despierta es como la salud perfecta. El Buda es aquel que experimenta buena salud, el Dharma es la medicina y la Sangha son los bondadosos médicos que prescriben las correctas medicinas y cursos de tratamiento para curar la enfermedad.

Una vez que hemos sido curados de una enfermedad y estamos experimentando buena salud, ya no necesitamos el médico o la medicina. De la misma manera, una vez que hemos alcanzado la iluminación, ya no necesitamos tomar refugio en el Dharma y la Sangha, solamente necesitamos la mente iluminada.

Los budas y bodhisattvas del pasado iniciaron el camino buscando refugio. Encontraron condiciones favorables y fueron capaces de reconocer las fuentes iluminadas de refugio. Habiendo buscado refugio, practicaron luego en las diferentes etapas del bodhisattva y alcanzaron el perfecto estado de budeidad. Estos seres iluminados han ido más allá de todo sufrimiento y confusión y están en capacidad de beneficiarnos a nosotros y a los demás.

Nosotros también hemos encontrado condiciones auspiciosas y favorables. Si ahora establecemos los vínculos apropiados con las fuentes iluminadas de refugio y tenemos confianza en ello, podemos experimentar los diferentes niveles de logro de los budas y bodhisattvas. Deberíamos sentir cierto sentido de estímulo, inspiración y alegría en nuestras circunstancias, las cuales pueden brindarnos la posibilidad de alcanzar la iluminación.

En nuestra relación con las fuentes iluminadas de refugio, hay mucho que tiene que provenir de nosotros. Aunque diferentes personas puedan todas buscar refugio en las tres joyas, los resultados pueden ser diferentes debido a diferencias en sus capacidades mentales, determinación y niveles de esfuerzo. Algunas personas buscan refugio con un propósito limitado. Están enfermos o tienen muchos problemas y dificultades en sus vidas. Quieren librarse de sus dificultades y enfermedades y tener una vida más agradable.

Quieren una experiencia bastante suave y segura, de modo que buscan refugio. Debido a la naturaleza inmaculada de las fuentes iluminadas de refugio, tal resultado podría ser posible, pero es una meta muy limitada.

Otros tienen una visión de más alcance. Para ellos, el propósito de tomar refugio puede ser nacer en la siguiente vida como ser humano que sea físicamente atractivo y que tenga muchas posesiones y gran riqueza. O pueden desear renacer como una persona popular, una figura pública importante, o un rey. Pueden incluso esperar renacer como un dios. Como su propósito es limitado, como no han podido visualizar la posibilidad de la iluminación y la necesidad de trabajar para ello, tales personas bloquean su oportunidad de experimentar la iluminación.

Otras personas son más receptivas a la posibilidad de la iluminación, sin embargo, son algo egoístas en su búsqueda de la liberación. Tienen un sentido de renuncia, dándose cuenta de que dondequiera que vayan en el samsara estarán sujetos al sufrimiento, de modo que desean ser liberados por completo de la existencia samsárica.

No obstante, teniendo solamente la motivación hinayana, desean liberación para sí mismos únicamente. Desean escapar de la situación lo más rápido posible. Tienen un sentido de urgencia, como un ladrón que ha robado algo e inmediatamente desea escapar para estar solo de manera que nadie se entere. Ciertamente tienen una mejor visión que los primeros dos grupos, pero no es completa desde el punto de vista de las actitudes y principios del mahayana.

Si tomamos refugio en el nivel mahayana, hay algo muy digno como modelo a seguir. Generando la actitud iluminada, podemos hacernos dignos de nuestra relación con las tres joyas. Esto significa tener un interés muy espacioso por el beneficio temporal y último de todos los seres sensibles. Temporalmente tenemos interés por la felicidad, bienestar y armonía de todos los seres, y es nuestra aspiración que esta felicidad pueda extenderse a todas partes.

Como meta última, deseamos que todos los seres en todas partes puedan incorporar en sus vidas la sabiduría de la iluminación completa – no solamente el bienestar, la comodidad y la felicidad temporal. Si tomamos refugio de acuerdo con la tradición mahayana, buscamos refugio no solamente para nuestro propio beneficio, sino para el beneficio y liberación de todos los seres sintientes sin excepción.

No todos podríamos estar en capacidad de generar la actitud iluminada completa, pero esa debería ser nuestra meta, comenzando con cualquier actitud que podamos producir en el presente. Deberíamos tomar conciencia de cuáles etapas de desarrollo son posibles en conexión con nuestra relación con las tres joyas.

Tomar refugio en las tres joyas y generar la actitud iluminada son pasos importantes en nuestra búsqueda del completo despertar. La completa actitud iluminada de tan sólo un instante puede ser inconmensurablemente beneficiosa para ir más allá de los patrones de los tres venenos. El antídoto más apropiado para nuestro patrón de ignorancia es reconocer a el Buda, el Dharma y la Sangha como fuentes iluminadas de refugio y vincularnos con ellas.

El antídoto más grande para la agresión, la ira y el odio consiste en practicar la bondad amorosa y la compasión hacia todos los seres. Más aún, buscamos refugio con una actitud de hacer esto para el beneficio temporal y último de todos los seres. Deseamos que los seres en todas partes puedan experimentar comodidad y bienestar, y en última instancia el perfecto estado del despertar.

Desarrollar tal interés por otros es el antídoto más apropiado para nuestro sentido de apego egoísta. Buscar refugio con la actitud iluminada nos ayuda de esta manera a eliminar nuestro patrón de los tres venenos – ignorancia, odio y apego. Las incomparables enseñanzas del mahayana nos hacen entender que podemos integrar esta inteligencia y esta actitud iluminada espaciosa en nuestras vidas.

De acuerdo con la tradición hinayana, tomamos refugio a partir de este momento hasta el momento de la muerte- por el lapso de una vida. De acuerdo con la tradición mahayana, tomamos refugio para el beneficio de todos los seres, a partir de este momento hasta alcanzar la perfecta iluminación. Si tomamos refugio tan sólo para esta vida, tendremos que repetirlo de nuevo en futuras vidas, con la esperanza de que se presente la oportunidad.

Es posible experimentar la perfecta liberación en el lapso de una vida, pero únicamente con gran inteligencia y diligencia. De acuerdo con la tradición mahayana, el compromiso es a partir de este momento hasta la liberación perfecta, sin importar cuantas vidas tome esta empresa, sin importar de cuantos cuerpos hagamos uso.

La continuidad de la corriente de conciencia permite una continuidad paralela de tal compromiso. Es como plantar la semilla de una flor. La semilla no se convierte en una flor en el momento en que la plantamos, pero día a día cuidamos de ella y la regamos, luego los retoños empiezan a salir, y finalmente se desarrolla hasta llegar a ser una flor.

La transmisión del refugio debe provenir de un linaje ininterrumpido en el cual las enseñanzas y las prácticas han sido preservadas desde los tiempos del Buda hasta nuestros días. Es muy importante recibir la transmisión de un maestro que esté autorizado por ese linaje. Existen varios linajes diferentes con los cuales podríamos hacer una conexión.

Cuando recibimos el refugio, hay una transmisión directamente a la mente. Si presionamos el botón de la luz, el bombillo se enciende debido a un cable continuo que corre desde éste hasta la fuente de energía eléctrica. Un linaje ininterrumpido es como esto. Si el linaje se rompe, la transmisión no puede ser dada, al igual que cuando el cable se rompe, la luz no se enciende.

Somos muy afortunados de tener la oportunidad de tomar refugio de muchos maestros altamente realizados provenientes de un linaje ininterrumpido. Aquellos que tienen la oportunidad de estar en presencia de un ser completamente iluminado son especialmente afortunados.

La actual oportunidad es una de las cosas más raras que pueden ocurrir en nuestras vidas. Es como si la única joya que realmente cuenta en todo el universo está en nuestras manos. Debemos darnos cuenta de cuán auspiciosas y favorables son las circunstancias actuales. Qué más podríamos pedir. Tenemos todo lo que necesitamos, incluyendo la posibilidad del perfecto estado de la iluminación.

¡Esto debería darnos una tremenda alegría!  Si experimentamos alegría y un sentido de la riqueza de las condiciones y las oportunidades, nuestro esfuerzo se hace espontáneo. Deseamos dedicarnos completamente a hacer realidad esta oportunidad. A medida que nos esforzamos, continuamente experimentamos los resultados, de modo que la alegría y el logro nos dan el valor para esforzarnos aún más en nuestra práctica.

Cuando tomamos formalmente los votos del refugio, el preceptor corta un mechón o dos de nuestro cabello.

Esto significa que la condición de haber nacido en los tres reinos inferiores es de aquí en adelante cortada. Si ahora estamos en capacidad de ir hacia delante y seguir el camino, la relación que estamos formando cercena nuestro vínculo con los reinos inferiores desde este momento en adelante. También se nos da un nombre de refugio, queriendo decir que este es un evento inolvidable, un hito en nuestras vidas. Con este nombre comenzamos una nueva vida, y con este nombre alcanzaremos la iluminación. Esto nos da la responsabilidad de desarrollarnos y experimentar la iluminación.

Cuando tomamos refugio, debemos hacer ciertos compromisos. La práctica del Dharma no es simplemente un pasatiempo que realizamos cuando nos provoca, sino que es una forma de vida. Habiendo tomado refugio en el Buda, debemos tener respeto por cualquier objeto, tales como imágenes del Buda, que representan el estado iluminado de la mente, colocándolos en lugares altos, y restaurándolos si se dañan.

Habiendo tomado refugio en el Dharma, debemos tratar de no matar ni dañar a los seres sintientes, sino protegerles de cualquier manera que podamos. La práctica del Dharma está dirigida al beneficio de todos los seres. Trabajando para el beneficio de los seres, experimentamos liberación y expandimos nuestra capacidad para ayudar a otros. Por lo tanto, deberíamos tener cuidado constantemente de aumentar el beneficio que proporcionamos a los seres y disminuir el daño que les causamos.

Finalmente, habiendo tomado refugio en la Sangha, debemos respetar a todos los  maestros espirituales, y no permitirnos la envidia y la competencia con nuestros compañeros de práctica. Debemos tener respeto por todas las religiones mientras seguimos nuestro propio camino espiritual.

También existen compromisos de práctica más específicos. En el sitio donde vivimos, deberíamos tener una imagen del Buda que pueda constantemente inspirarnos y recordarnos cómo actuar. Para mostrar nuestro aprecio y gratitud y comenzar a abandonar el egoísmo, deberíamos hacer ofrendas tales como flores e incienso.

Deberíamos recitar la oración del refugio a las fuentes iluminadas de refugio, lo cual incluye generar la actitud iluminada hacia los seres sintientes, y deberíamos hacer postraciones con respeto y gratitud8. Igualmente, cuando nos sentamos para una comida, cuando alguien nos obsequia un regalo, o cuando compramos algo nuevo, deberíamos ofrecer su bondad y novedad a las fuentes iluminadas de refugio antes de hacernos partícipes de éste. Finalmente, deberíamos dedicar el mérito que acumulamos a partir de todas estas actividades y actitudes al beneficio y liberación de todos los seres sintientes, deseando que todos sin excepción, puedan experimentar bienestar, armonía y en última instancia, la perfecta budeidad.

También deberíamos dar apoyo al voto del refugio asumiendo varios niveles de disciplina. Sin la disciplina apropiada, no tenemos una base para nuestra práctica o su realización. Si tenemos una semilla preciosa, simplemente guardar esa semilla preciosa no es suficiente. Para que crezca y de frutos, la semilla debe ser plantada y cuidada.

Podemos seguir los preceptos laicos, y a medida que nos desarrollamos podemos incorporar niveles adicionales de disciplina, así como el voto del bodhisattva y los votos samaya del tantra. Estos serán explicados y dados en el momento apropiado, cuando estemos en capacidad de entenderlos y apreciarlos.

La gente a veces pregunta por qué debemos comenzar a este nivel.  Hemos escuchado acerca de los caminos del bodhisattva y el vajrayana. ¿Por qué no simplemente practicar estos caminos desde el propio comienzo? Eso es como preguntar por qué un árbol no puede crecer sin ser plantado en el suelo. Debemos plantar el árbol en terreno firme y estable. El refugio es el terreno para todos los demás preceptos y votos. Sin el refugio, no tenemos la base para otros votos, no importa cuán avanzados sintamos que estamos.

Preguntas

P: ¿Es simplemente la acción de tomar refugio la que cercena la posibilidad de renacer en los reinos inferiores, o depende de que mantengamos los compromisos? Podríamos tomar refugio y posteriormente matar a alguien. Supongo que podríamos nacer en los reinos inferiores si hiciésemos algo así.

R: Si usted toma refugio y luego mantiene los compromisos y practica el Dharma, su oportunidad de renacer en los reinos inferiores es cercenada. Por otra parte, si usted toma refugio y luego se dedica a matar, la falta es aún más grave de lo que sería para una persona que no ha tomado el voto. Sus acciones, así como sus actitudes deben estar en concordancia con el voto del refugio que usted ha tomado.

Es importante ser consistente en su práctica. Cuando usted ha tomado el voto del refugio, es especialmente importante repetir la oración del refugio todos los días. Es necesario purificar y renovar el voto porque, especialmente para un principiante, no hay garantía de que usted no quebrantará ninguno de los compromisos. Repetir la oración del refugio renueva el voto y purifica cualquier violación que usted pueda haber cometido.

P: ¿Qué podemos hacer cuando sentimos ira, codicia, envidia y orgullo una vez que tomamos refugio? ¿Tiene usted alguna sugerencia para enfrentar estas emociones?

R: Ciertamente todos tenemos estas experiencias. Tal como fue discutido antes, hemos estado acumulando patrones habituales por un tiempo muy largo. Tomar refugio no significa que sus patrones emocionales han terminado. Significa que usted debería reconocer con toda sinceridad sus defectos desde ese momento en adelante, y entender que es posible superarlos.

Cuando nos permitimos experimentar los tres venenos –codicia, odio e ignorancia- los patrones y la confusión se intensifican. Esto es lo que nos mantiene en la existencia cíclica, de modo que es muy importante trabajar por purificar estos patrones. Cierto sentido de disciplina y cierto sentido de atención son siempre necesarios.

Aunque usted haga lo mejor que pueda por vivir una vida pura y sana, usted algunas veces se encontrará a sí mismo abrumado por los altibajos de los kleshas. Cuando eso ocurre, usted puede corregirse pensando, “Sí, tengo defectos que trabajar”. No se permita el auto-abuso, que es muy destructivo y hacer parecer desesperanzadora la situación.

En cambio, tenga un sentido de humildad al ver sus faltas, pero sabiendo también que pueden ser corregidas. Usted incluso puede ir más allá de corregirlas, de modo que usted debería tener un sentido de auto-respeto. Usted es capaz no sólo de eliminar la confusión, sino también de ser completamente sano. Cuando usted tiene un arranque de ira u otra emoción negativa, usted debería darse cuenta de que debido a estos patrones usted ha quedado atrapado en el samsara, y entender que usted debe abandonarlos.

La atención es importante en todo momento. Suponga que usted está muy calmado y relajado, usted está experimentando paz en su mente, y todo está funcionando con mucha fluidez. Incluso en tales momentos, usted debería estar consciente de que las emociones negativas pueden hacer erupción en cualquier momento. Usted debe estar atento y asegurarse de estar siempre preparado para enfrentar tales estallidos. Aunque esto puede no evitar completamente los altibajos de las emociones negativas, por lo menos cuando aparezcan usted tendrá el antídoto listo para ser aplicado. Usted siempre estará pendiente de que los altibajos de tales patrones son posibles, y usted estará consciente de cómo lidiar con ellos. Igualmente, usted debería trabajar para beneficiar a los seres en cualquier forma que usted pueda.

P: Cuando uno está practicando de esta forma, ¿llega un momento en que uno está en capacidad de estar completamente consciente en cada situación? Uno practica observando cuál emoción está surgiendo y cuál antídoto es necesario, hasta que finalmente en cada situación de su vida, uno está constantemente consciente de qué es negativo y cómo corregirlo, de modo que uno no se hace daño a sí mismo ni a nadie más. ¿Es este proceso lo que se denomina la actitud iluminada?

R: Sí, es posible que, a través de la práctica, si bien usted puede todavía encontrar que los patrones emocionales están surgiendo, siempre está listo con el antídoto. Tiene aún patrones que trabajar, pero el antídoto está bajo su dominio. Esto puede ser verdadero incluso en sus sueños. Cuando usted beneficia a otros y no les hace daño, usted está desarrollando la actitud iluminada. Si bien el proceso que usted menciona puede no ser la experiencia completa de la actitud iluminada, es parte de su desarrollo etapa por etapa.

P: ¿Se convertiría esto eventualmente en algo espontáneo hasta el punto de que los patrones habituales dejen de existir? ¿Llegará un momento en que uno está viviendo la actitud iluminada?

R: Esto todavía requiere de un largo camino. Cuando dejamos de tener cualquier tipo de patrones habituales, ese es el estado de budeidad. Tener los antídotos bajo su dominio también requiere de un largo tiempo. Si uno ha alcanzado ese punto, es muy, pero muy estimulante. Incluso los seres que han alcanzado el primer nivel del bodhisattva continúan teniendo ciertos patrones habituales sutiles.

Cuando están en el estado meditativo no surgen ningunas emociones negativas y están atentos de todo lo que tiene lugar. Pero en el período de post-meditación, aunque no están sujetos a faltas, limitaciones o acumulación adicional de patrones negativos, existen signos de que todavía tienen patrones sutiles que trabajar. Por ejemplo, si están en una gran reunión, y algunas personas comienzan a reírse, ellos también pueden comenzar a reírse descuidadamente, porque se activa un patrón similar al de las otras personas.

P: Usted dijo que el refugio podría ser entendido y explicado en varios niveles diferentes. ¿Podría decirnos algo más acerca de ello?

R: No existen diferencias a nivel de las fuentes de refugio. Las diferencias están en nuestras etapas de desarrollo. A medida que nos desarrollamos, vemos que aún hay más por explorar y apreciar. Por ejemplo, supongamos que hay personas afuera en el brillante sol de un día sin nubes. Algunas, debido a su deficiente vista, pueden encontrar que los rayos del sol son sólo lo suficientemente brillantes como para dar unos cuantos pasos, mientras que otros pueden ver con más amplitud. Otros incluso pueden apreciar la vasta extensión de la región a través del brillo de los rayos del sol. Sin embargo, es el mismo sol que brilla para todos en el firmamento sin nubes.

Tradicionalmente, a nivel común de ir por refugio, entendemos al Buda como aquel que logró la iluminación en Bodhgaya y tomamos refugio en esa persona. Entendemos el Dharma como las enseñanzas acerca de las cuatro nobles verdades, y a la Sangha como cuatro o más practicantes de esta enseñanza particular.

Recibimos la transmisión del refugio de cuatro miembros de la Sangha.  Nuestra actitud a este nivel es solamente por la propia liberación y la duración del compromiso del refugio es a partir del momento en que tomamos refugio hasta que morimos. Hay una transmisión a las partículas físicas de nuestro cuerpo que hace que recibamos el refugio, de modo que cuando nuestro cuerpo se desintegra, el compromiso finaliza. Este primer nivel o nivel común de tomar refugio es mucho mejor que la ceguera, pero no tan bueno como una vista completa.

El nivel extraordinario de tomar refugio puede ser entendido de acuerdo con el mahayana o el vajrayana. De acuerdo con el mahayana, vamos por refugio no solamente en el Buda que se encarnó en la Tierra, sino también en el aspecto más trascendente del Buda, es decir, que ha experimentado la iluminación desde tiempo sin principio.

Consideramos al Dharma, no solamente como las cuatro nobles verdades, sino también como las enseñanzas y prácticas a través de las cuales realizamos la vacua naturaleza de todos los fenómenos. La Sangha en este nivel incluye los bodhisattvas desde el primero hasta el décimo nivel. La duración de nuestro compromiso es desde el momento en que tomamos refugio hasta que alcanzamos la iluminación completa y tomamos refugio para beneficiar y liberarnos no solamente a nosotros mismos, sino a todos los seres sintientes.

Cuando recibimos la transmisión del refugio en el nivel extraordinario, la mente de sabiduría de los iluminados es transmitida a la corriente de nuestra mente, haciendo que ésta progrese continuamente y experimente la iluminación. De acuerdo con el mahayana, nos consideramos a nosotros mismos como individuos inferiores que necesitamos buscar refugio en las tres joyas, las cuales son fuentes externas de refugio. Por lo tanto, esta es una forma externa de tomar refugio.

Desde el punto de vista del vajrayana, existen fuentes externas de refugio, pero también internamente nuestra mente, palabra y cuerpo, representan las fuentes iluminadas de refugio. Hay un encuentro de las fuentes iluminadas externas de refugio y el potencial interno para el despertar. Una buena analogía sería que existe una hermosa forma fuera de nosotros, y nuestros ojos tienen la capacidad de ver.

El encuentro de la forma con nuestra visión hace que apreciemos la belleza de esa forma. O existe algo bueno para probar, y nuestra lengua tiene la capacidad para probarlo. Cuando estos dos se encuentran, experimentamos el sabor. Igualmente, tenemos la capacidad para despertar –para reconocer el aspecto iluminado de nuestras mentes- y esto se convierte en una realidad debido a nuestro vínculo con las fuentes iluminadas externas de refugio.

Preceptos laicos

Existen dos tipos de votos del pratimoksha o preceptos morales: los preceptos laicos y los preceptos de los monjes y monjas. No discutiré aquí los preceptos de los monjes y monjas, sino que describiré los preceptos laicos que son menores en número y más fáciles de mantener, nos dan un espacio para vivir en el mundo cotidiano, y son de gran beneficio.

Para los laicos, existen tres clases. Están los preceptos sojong, votos tomados por un día en ciertos momentos auspiciosos, y los preceptos genyepa y genyenma o upasaka y upasika, para hombres y mujeres respectivamente, que son tomados de por vida.

Recibimos los votos laicos y prometemos vivir según ellos ante un preceptor que sostiene la transmisión de un linaje ininterrumpido.

Antes de tomar los votos upasaka y upasika, debemos primero tomar refugio. El refugio es la base para todas las otras formas de disciplina en el camino. La secuencia de votos continúa etapa por etapa. Después del refugio, tomamos los preceptos upasaka o upasika y podemos proseguir hasta tomar los preceptos de monje y monja.

Para el voto del bodhisattva y los votos samaya en la práctica del tantra, hay un desarrollo adicional etapa por etapa. Primero tomamos los votos del refugio, luego algunos niveles de preceptos morales, luego el voto del bodhisattva, y finalmente los votos tántricos samaya. Este desarrollo etapa por etapa es importante, tal como al construir una casa. Primero, debemos tener el terreno, luego las bases, y después de eso construimos el primer piso, el segundo piso y así sucesivamente. Una vez que la casa está construida, podemos hacerla más hermosa pintándola y decorándola artísticamente.

Los preceptos laicos han sido utilizados como fundamento para las prácticas del vajrayana por los grandes maestros Tilopa, Naropa, Marpa y Milarepa del linaje Kagyu, así como Drontompa del linaje Kadampa y muchos grandes maestros de los linajes Nyingma, Sakya y Gelug.

Otros maestros han utilizado los preceptos de monje como la base para los votos samaya del vajrayana. Para los Nyingmas, esta tradición comenzó con Longchen Rabjam, para los Kagyus con Gampopa, y en la tradición Gelug con Tsongkapa. Como bhikshus, practicaron el tantra y realizaron diferentes etapas de iluminación.

Las disciplinas del pratimoksha, los votos del bodhisattva y los votos del samaya en la práctica del tantra son nombres para diferentes etapas, pero esencialmente tienen el mismo significado. Sin los preceptos ordinarios, no podemos tener un dominio de las enseñanzas o estar a la altura de los votos samaya del vajrayana o los votos del bodhisattva.

No obstante, los votos del pratimoksha por sí solos no nos conducirán al estado perfecto de iluminación. No deberíamos considerar el recibir los votos del pratimoksha como algo completamente diferente de los votos tántricos del samaya. Todos están interrelacionados.

Puede existir una diferencia en la actitud con la cual tomamos estos preceptos, aunque los preceptos sean los mismos. De acuerdo con la actitud hinayana o inferior, tomamos estos preceptos para nuestro propio beneficio y para esta vida. Es una práctica de toda una vida.

Sin embargo, de acuerdo con la actitud mahayana, tomamos estos preceptos para beneficiar a todos los seres porque con esta forma disciplinada de vivir podemos estar en mayor capacidad para ayudar a otros. Igualmente tomamos el voto de vivir a la altura de los preceptos desde este momento particular hasta que alcancemos la iluminación.

Existen cinco votos laicos, cuatro así llamados preceptos raíz, y un precepto derivado. El primer precepto es no matar. Específicamente, esto significa no matar a un ser humano. Se considera matar si matamos a alguien nosotros mismos, si contratamos a otra persona para que mate a alguien, o incluso si nos regocijamos de que se haya matado a alguien. Más aún, un método de matar no se considera como peor que otro. Ya sea que utilicemos venenos, magia negra, diferentes tipos de armas o cualquier otro medio para matar, es todo lo mismo.

Aunque matar a otra persona pueda no representar un peligro para nosotros, existe la posibilidad de que nos regocijemos de saber que alguien ha sido asesinado. Debemos tener mucho cuidado con esto ya que en realidad implica quebrar el voto. Por ejemplo, cuando nuestra nación está en conflicto con otra y escuchamos que alguien de ese otro país ha sido asesinado, nuestro odio hacia la otra nación puede hacernos pensar, “Oh, qué bueno”. Podemos realmente haber deseado que esa matanza ocurriera. También podemos apegarnos al matar a través del apego. Por ejemplo, como no podemos asumir los cuidados de un niño, decidimos tener un aborto.

El segundo precepto es no robar, no tomar nada que no nos sea dado. Si somos parte de una familia, podemos no tener permiso de todas las personas en la familia cuando cogemos o tomamos prestado algo, pero al menos tenemos cierto derecho a este objeto. Eso no es robar. Robar es tomar algo que pertenece enteramente a otros. No nos pertenece a nosotros en absoluto, y nadie nos ha dado permiso para tomarlo.

Podemos ver un objeto que sabemos muy bien que no nos ha sido dado. Si tenemos deseo por el objeto, nos apoderamos del mismo por cualquier medio que podamos -pero, por supuesto, no con el permiso del propietario- y nos regocijamos cuando lo tenemos. Esto es romper completamente el precepto. Por otra parte, si simplemente deseamos algo que no nos ha sido dado, o tratamos de robar un objeto, pero fallamos, esto no constituye una ruptura completa del voto, aunque hay cierto grado de profanación.

Al matar, al igual que al robar, es nuestra intención la que marca la diferencia de si el voto es completamente quebrantado o no. Por ejemplo, podemos estar enojados con alguien y dar a esa persona una golpiza. Debido a nuestra fuerza y a la gravedad de la golpiza, podemos causar la muerte de esa persona involuntariamente.

Esto no constituye una violación tan grande del precepto como matar con la intención de hacerlo. Igualmente, tal vez estemos disparando o lanzando una piedra. Si fallamos el blanco y por casualidad golpeamos y matamos a alguien, eso no constituye una violación del precepto, debido a que no teníamos la intención de matar. De la misma manera, si tenemos un accidente automovilístico y alguien muere, eso no constituye una ruptura del precepto.

Si una persona tiene problemas mentales, o se vuelve irracional debido al consumo de drogas o alcohol, y por casualidad mata a alguien o roba algunas posesiones, esto no es una violación completa del precepto como cuando la acción es deliberada. En forma similar, puede que matar o robar no sea nuestra voluntad deliberada, pero debido a ciertas condiciones desafortunadas podemos vernos obligados a hacerlo por parte de autoridades a las cuales estamos sometidos. Esto no constituye una violación completa de los preceptos, aunque por supuesto es una violación derivada.

El tercer precepto es no mentir. En este caso, el precepto se refiere principalmente a portar la máscara del Dharma. Se refiere a que digamos que podemos hacer profecías, que tenemos ciertas realizaciones, que podemos ver cosas que otras personas no ven, o que podemos realizar muchos tipos de milagros.

Engañamos a la gente para atraer su fe y su atención hacia nosotros, o para atemorizarlos de modo que puedan estar bajo nuestro control. Como antes, para violar el precepto estas acciones tienen que ser intencionales. Si soñamos que nos hemos convertido en una persona realizada o en un dios, y en el estado de vigilia pensamos que somos alguien especial y decimos estas cosas a partir de la ignorancia, esto no constituye una violación del precepto.

Mentir en este contexto es tener la intención de engañar a la gente y decirles cosas para aumentar nuestro poder personal.

El cuarto precepto es no entregarse a una conducta sexual indebida. Si estamos casados, esto significa no tener relaciones sexuales con otra persona que no sea nuestro compañero(a) de vida. En general, el precepto significa no tener relaciones con alguien protegido por el Dharma, alguien protegido por pertenecer a otro, o alguien inmaduro o no preparado.

Alguien protegido por el Dharma sería una persona que está siguiendo el sojong o preceptos por un día, o que está viviendo según ciertos preceptos por varios días, o un monje o una monja que esté siguiendo preceptos de por vida. Alguien que pertenezca a otro11 sería, en general, una persona casada.  En el matrimonio, cada cónyuge ha prometido ser fiel al otro, de modo que eso sería interferir con una relación de fidelidad.

Una persona puede ser inmadura o no estar preparada debido a la edad o debido a cierta enfermedad que podría verse agravada por una relación sexual. Esto también se refiere al uso de la fuerza, por ejemplo, ciertos reyes pueden hacer uso de su poder para obligar a una mujer a entregarse a sus deseos, esté ella dispuesta o no.

Estos son los cuatro preceptos raíz. El quinto precepto es no tomar intoxicantes tales como drogas o alcohol. Este es el precepto derivado, que es como una cerca para los otros cuatro. Si nos entregamos al consumo de intoxicantes y nos emborrachamos o drogamos, corremos el peligro de romper los otros cuatro preceptos. De esta manera, el quinto voto tiene la intención de proteger a los otros votos contra posibles daños.

Si tomamos, aunque sea un sorbo de alcohol y no nos emborrachamos, es improbable que rompamos alguno de los preceptos raíz, pero hemos mancillado el precepto derivado, porque hicimos un compromiso de no beber. Más aún, tomar un sorbo aumenta la tendencia a tomar más sorbos, y eso podría ser la compuerta para emborracharse y violar los otros preceptos.

Existen cinco niveles al tomar los votos laicos, debido a las diferentes capacidades de los individuos. El primer nivel es tomar solamente un precepto. Aquellos que tienen muchas limitaciones y no están lo suficientemente disciplinados para tomar todos los preceptos, pueden tomar únicamente uno. Aquellos que se sientan un poco mejor que eso pueden tomar dos votos.

Otros pueden tomar tres o cuatro o todos los cinco, de acuerdo con su capacidad individual para vivir de acuerdo con las disciplinas.

Los preceptos están diseñados de una manera hábil. Algunas personas no tienen el suficiente valor desde el comienzo como para tomar todos los preceptos. Si tuviesen que tomar todos los cinco preceptos desde el mismo principio, preferirían no tomar ninguno de ellos. O podrían tomar todos los cinco preceptos y luego violar uno de ellos.

Si queremos vivir según un cierto nivel de disciplina, pero debido a nuestras limitaciones no podemos tomar todos los cinco preceptos, podemos comenzar tomando uno. Si somos completamente fieles a ese solo precepto, esto beneficiará nuestra práctica del Dharma. Sin embargo, hay otras personas que pueden tomar todos los cinco votos desde el comienzo. Si tenemos el suficiente valor y nuestras mentes están lo suficientemente abiertas para hacer esto, tenemos la oportunidad de tomar todos los cinco preceptos.

Una vez que hemos tomado los preceptos, ellos constituyen algo precioso para nosotros-más precioso que nuestras vidas. Si tenemos que hacerlo, escogeríamos dar nuestras vidas en vez de los preceptos. Debemos morir de alguna manera, porque el final del nacimiento es la muerte. No podemos continuar viviendo para siempre, es tan sólo una cuestión de si nuestra muerte es oportuna o inoportuna.

Si hemos sido fieles a los preceptos a través de las bendiciones y la verdad de las enseñanzas, podemos tener la certeza de que una mejor vida está esperando por nosotros en nuestro futuro renacimiento. Si decidimos romper los votos, por ejemplo, si matamos con el fin de que no nos maten, esto no evitará el hecho de que eventualmente tengamos que morir.

Una vez que morimos, tendremos que enfrentar las consecuencias kármicas de haber matado y también de haber quebrantado el voto. Igualmente, como tomamos el voto ante el Buda y el preceptor, tendremos que experimentar el resultado de haber engañado al Buda. Podemos renacer en el más bajo de los reinos y pasar por un terrible sufrimiento. Por eso, es que la gente guarda los preceptos como algo más preciado que sus propias vidas.

Como usted tendría que hacer una elección tan drástica, pudiese pensar que sería mejor no tomar tales votos. Pero ese no es el caso. Debemos tomar cualquier número de preceptos que podamos mantener, porque la disciplina (tsultrim en tibetano) es la base para un mejor renacimiento, para la realización, y para la experiencia de la budeidad. Por ejemplo, las enseñanzas hacen énfasis repetidamente en que es imposible nacer como ser humano sin haber seguido una disciplina en vidas pasadas. En nuestra situación actual, tenemos una oportunidad única de practicar las enseñanzas en una forma muy efectiva. Es muy importante no desperdiciar nuestro tiempo y nuestras vidas.

Cientos de personas pueden ser más populares, poderosas y ricas que nosotros, pero desde el punto de vista del Dharma, nadie es más afortunado. Tenemos una preciosísima oportunidad para hacer lo mejor de nuestras vidas trabajando hacia el logro de la budeidad. Tenemos esta oportunidad porque en vidas pasadas tuvimos las aspiraciones apropiadas y seguimos las disciplinas adecuadas.

Como resultado, hemos obtenido este precioso nacimiento humano y hemos entrado en contacto con las enseñanzas y los amigos espirituales. Todas las condiciones favorables están a la disposición ¡que más podemos pedir!  No obstante, esto es sólo por un período muy corto de tiempo. Dentro de este corto período de tiempo, lo mejor que podemos hacer por nosotros mismos es comprometernos plenamente y de todo corazón a practicar las disciplinas, las cuales constituyen parte esencial de la práctica de las enseñanzas.

Es importante explicar los inconvenientes de no tener los preceptos y también de quebrantarlos. Si solamente hablo de los beneficios, algunas personas pueden entusiasmarse mucho y pueden desear tomar estos preceptos que suenan tan maravillosos y profundos. No obstante, una vez que los han tomado, pueden darse cuenta de que no pueden vivir de según ellos.

Sin embargo, cuando son explicadas las limitaciones de no tener los preceptos y los inconvenientes de quebrantarlos, podemos con toda sinceridad y consideración, decidir cuáles votos podemos tomar y, en definitiva, estar en capacidad de mantener. Debemos ser nuestros propios sinceros testigos en cuanto al número de votos que tomamos.

La práctica de la disciplina es muy profunda. En términos de la efectividad de la práctica del Dharma, hay una diferencia cien veces mayor en alguien que sigue cierto nivel de disciplina y alguien que no lo hace. Sea visualizando una deidad, practicando la meditación básica o recitando mantras, el beneficio es cien veces mayor cuando tenemos el fundamento de la disciplina. Las enseñanzas del Buda dicen que, si tomamos polvo de las huellas de una persona que encarna la disciplina y lo colocamos en nuestra cabeza, esto constituye una bendición. Incluso el rey de los devas haría eso, debido a lo sagrado de la disciplina. Existe una tradición seguida hasta hoy en la India, de tocar los pies de una persona santa o tocar el umbral antes de entrar a su puerta, y luego tocar nuestra frente. Esto no es meramente una tradición cultural, sino un reconocimiento de algo muy profundo.

Esta ha sido una corta explicación de los preceptos laicos budistas que introducen la práctica de la disciplina para estudiantes del Dharma. Es especialmente afortunado y auspicioso para un estudiante tener la oportunidad de tomar los votos laicos de Su Santidad El Karmapa, la cabeza principal del linaje Kagyu.

Su Santidad es sin duda, la encarnación de las actividades de todos los Budas y él mismo está perfectamente iluminado. Ha sido profetizado en las enseñanzas del Buda que Su Santidad El Karmapa aparecerá en el futuro como el sexto Buda, cuyo nombre es Sengetal, que significa “el  rugido del león”. Como en la historia del Buda Shakyamuni, si somos capaces de hacer una conexión con el Karmapa en esta forma, incluso si no estamos en capacidad de vivir de acuerdo con estos compromisos plenamente o lograr la iluminación en el período de tiempo más corto, podemos renacer durante la era del sexto Buda y llegar a ser el más cercano de sus discípulos.

Preguntas

P: ¿Podemos reafirmar nuestros votos con Su Santidad El Karmapa después de tomarlos de otro maestro?

R: Sí. Realmente existen etapas. Si usted ha tomado los votos en presencia de un monje solamente, usted puede reafirmarlos en presencia de cuatro monjes, que es una sangha. Si usted los ha tomado ante una sangha, usted puede tomarlos de un lama, y luego de un lama de rango superior. Su Santidad El Karmapa es el más alto de los lamas, de modo que después de tomarlos de él, no tiene sentido retroceder y tomarlos de alguien más. Usted puede ir ascendiendo a través de las etapas, pero usted no puede descender.

P: En relación con el cuarto voto (acerca de la conducta sexual indebida), si uno está casado y toma el voto y luego por alguna razón pierde uno a su cónyuge ¿puede uno casarse de nuevo? He escuchado que uno debería convertirse en monje o monja en ese caso.

R: A usted se le permite casarse de nuevo o formar una nueva relación en el caso de una separación de su cónyuge o de su muerte, siempre y cuando sea con alguien que no esté protegido por el Dharma, que no esté protegido por un vínculo familiar, que no esté preparado o sea inmaduro. Sin embargo, usted no debería tener relaciones casuales. Después de la muerte de un compañero, algunas personas efectivamente deciden renunciar a tales relaciones por completo.

P: ¿Por qué está el aborto contra el precepto? ¿También va contra el precepto prevenir la concepción?

R: Una vez que un niño es concebido, éste ya es un ser. Esto significa que el aborto implica destruir la vida de un ser, y uno cosecha el karma negativo de haber quitado una vida. No importa el tamaño del ser. Incluso una pequeña semilla puede desarrollarse hasta llegar a ser una flor. La conciencia de un niño tiene que ir a otro lugar después del aborto, y hacia donde va, es algo incierto. En cuanto a prevenir la concepción, no hay karma positivo o negativo involucrado.

P: Creo que usted dijo que cualquier forma de detener una vida es matar, pero no tengo claro con respecto a algo como quitar la vida por misericordia como en el caso de alguien que está muy enfermo. ¿No es diferente la intención?

R: Ordinariamente, no hay tal cosa como quitar la vida por misericordia. Tales cosas son realizadas debido a la ignorancia o lo que podría denominarse “compasión de idiota”. Nuestro conocimiento está completamente limitado en esta situación. Vemos solamente el sufrimiento temporal que la persona podría estar atravesando.

No tenemos un entendimiento acerca del funcionamiento del karma o qué condiciones kármicas –posiblemente el sufrimiento más intenso- están esperando por esta persona después de la muerte. Sería diferente en el caso de una persona iluminada que es omnisciente. Tal persona podría ver que el sufrimiento de la persona enferma es muy severo, no obstante, algo mejor le está esperando después de la muerte. A través de la conexión con la persona iluminada, la persona enferma podría ser elevada y ayudada a experimentar una mejor vida futura.

P: ¿Qué ocurre en el caso de hombres jóvenes que han sido reclutados por el gobierno y tienen que matar durante una guerra? ¿Es eso quebrantar el voto?

R: Sí, definitivamente es quebrantar el voto. Podría parecer que las políticas del gobierno le han obligado a usted a estar en esa situación. Pero cuando usted está frente al enemigo, es bastante probable que lo que venga a su mente sea querer matar en vez de ser matado, en lugar de lo contrario: desear que lo maten en vez de tener que matar.

P: Antes de que el Shah de Irán muriera, me habría contentado si lo hubiesen matado. Yo sentía que el Shah estaba creando una guerra mundial, y que, si alguien lo hubiese matado, me habría alegrado por el beneficio del mundo. ¿Habría sido eso quebrantar el voto?

R: Si su visión fuese clara y usted supiera con certeza que matar al Shah evitaría una guerra y usted también tuviese compasión por el Shah, así como por otros, debido a que usted sabía que él se beneficiaría por no causar semejante daño, eso habría sido beneficioso. Por otra parte, si usted hubiese querido que mataran al Shah simplemente porque muchos problemas estaban siendo creados para los americanos, y si esos problemas todavía surgiesen después de su muerte, entonces no habría habido beneficio.

P: No tengo completamente clara la noción de estar dispuesto a entregar la propia vida de uno en vez de matar en defensa propia. Mi primera pregunta es, suponga que mis seres queridos están peligro de muerte y no tengo otra salida que matar al agresor o permitir que estas personas sean matadas.

Si mato al agresor para salvar a mis seres queridos ¿es eso romper el precepto? ¿O es una ruptura del precepto igualmente seria que matar? Mi segunda pregunta es, supongamos que yo fuese un patriota francés y mi país estuviese siendo invadido por los Nazis que estuviesen exterminando a mi pueblo, y su intención fuese conquistar el mundo entero. Si yo tomase armas y dinamita para expulsarlos, ¿sería esto un serio quebrantamiento del precepto como en el caso de salir y pelear sobre los campos petroleros?

R: Hay muchas cosas que podríamos decir acerca de esto desde el punto de vista de los bodhisattvas y la actitud iluminada, pero no tenemos tiempo para adentrarnos en ello. Básicamente, en su pregunta acerca de la situación de la familia, usted está matando a alguien para proteger la vida de otra persona. Eso es matar. Si usted no tiene preceptos, usted debe afrontar las consecuencias de haber matado. Si usted tiene los preceptos, usted ha quebrantado el precepto además de haber matado. Es como matar un pez y dárselo de comer a un perro para tratar de mantener vivo al perro. Si usted está persiguiendo a los Nazis y usted quiere matarlos de modo que no conquisten el mundo entero, eso sigue siendo matar. Si usted toma el precepto y luego los mata, eso es matar y quebrantar el precepto.

P: ¿Es matar, pero es tan grave como matar motivado por la pasión?

R: Si usted no estuviese movido por la pasión, el deseo de matar no surgiría en usted.

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