Una aproximación a la práctica de tonglen

Sogyal Rimpoché

Traducción, edición y Comentarios: María Mercedes Márquez

Práctica preliminar

Comenzar por centrar la mente en la respiración para aquietarla.

Llevamos a cabo una sesión de media hora, manteniendo la atención en la inspiración y la expiración, sin conceptualizaciones.

No debe haber actividad interior voluntaria, por lo que al surgir los pensamientos, emociones o imágenes, en lugar de involucrarnos en ellos atendiéndolos o rechazándolos, al darnos cuenta de su presencia, continuamos centrados en la respiración sin comentarios, sin reaccionar ante lo que sucede (interna o externamente).

Evocar la naturaleza de la mente y reposar en ella. 

Cerramos los ojos y permitimos que la mente repose en su propia esencia; en la vacuidad; en el espacio interior, todo  silencio y vacuidad.

Es momento de reposo.

Sin conceptualizaciones.

La mente reposa en su propia naturaleza.

Tonglen para el ambiente mental

Independientemente de las circunstancias externas, de los conflictos o dificultades que estemos enfrentando, sabemos que nuestros estados de ánimo y la propia atmósfera de nuestra mente ejercen gran dominio sobre nosotros.

Céntrese en la mente y perciba su ánimo y atmósfera. Si nota que está de ánimo inquieto o que la atmósfera mental es oscura, pesada.., en cada inspiración absorba mentalmente todo lo que es malsano, y al expulsar el aire, desprenda mentalmente calma, claridad y alegría, purificando así, y sanando, la atmósfera y el ambiente mental.

Queda claro para nosotros que nuestro cambio de actitud mental (el cambio interior) genera un cambio en nuestra forma de percibir a los seres, las situaciones, lo que ocurre (hay un cambio de actitud hacia el exterior), y que finalmente esto es lo que nos permite armonizar con el ambiente (tanto interno como externo). 

Tonglen para uno mismo

Divídase usted en dos aspectos:

A: Un ser íntegro, compasivo, afectuoso, amoroso, abierto, confiable, atento, que no juzga, que está interesado en el bienestar de los demás.

B: Aquel aspecto de usted que ha sido herido, que se siente incomprendido, frustrado, resentido, furioso, desconfiado, egoísta.

Al inspirar imagine que A abre su corazón, acepta y abraza afectuosa y compasivamente todo el sufrimiento, el dolor, la negatividad y el agravio de B.

Conmovido por ello, B abre el corazón y todo el dolor y el sufrimiento se derriten en este abrazo compasivo.

Al expirar imagine que A le envía a B todo el poder curativo de su amor, de su afecto, de su confianza, su consuelo, certidumbre, felicidad y alegría.

Tonglen en una situación viva

Imagine una situación en la que ha actuado mal; que le provoca sentimientos de arrepentimiento.

Al inspirar acepte la completa responsabilidad de sus actos sin tratar de justificarlos. Reconozca, acepte que hizo mal.  Laméntelo y pida perdón de corazón.

El expirar envié a su propia esencia reconciliación, perdón, curación y comprensión, amor, gentileza y simpatía. De esta manera usted inhala arrepentimiento y exhala el remedio al daño; inhala responsabilidad y exhala curación, perdón y reconciliación.  Este ejercicio es particularmente poderoso y puede darle el valor de ir a ver a la persona (o personas) agraviadas, hablar cara a cara y pedir efectivamente perdón desde lo más hondo del corazón.

Sin embargo -y aquí agrego este comentario- debemos estar atentos porque el ego es tan astuto y sus sutilezas tan espectaculares, que ya podemos estar visualizándonos en medio de esta última situación descrita por Sogyal Rimpoche, sintiéndonos triunfantes, elevados, poderosos, valientes, orgullosos de nosotros mismos, pensando que somos la personificación de la grandeza de corazón.

No tenemos que reforzar nuestros actos con calificativos elaborados por el ego. De hacerlo, estaremos perdiendo la perspectiva apropiada para la acción, convirtiéndola en “yo” tuve la grandeza para “hablar con ella o con el” y “hacer esto y aquello. “Me” (yo) siento orgullosa de “mi” (yo).

Tonglen para otros

Imagine a alguien de quien se sienta muy próximo, sobre todo alguien que padezca sufrimiento y dolor.

Al inhalar imagine que inspira compasivamente todo el dolor y el sufrimiento

Al exhalar envíele a esa persona una corriente de afecto, curación, amor, alegría y felicidad.

-Ensanche poco a poco el círculo de su compasión para que incluya a otras personas que sienta cercanas a usted.

-Luego, a las que le resultan familiares, conocidas.

-Después a las que le resultan indiferentes.

-Finalmente, y en un lugar preferencial, frente a usted, aquellos seres que encuentra malvados, crueles, que ve como enemigos, y aquellos con quienes tiene relaciones muy difíciles que generan sufrimiento.

-Deje que su compasión se haga universal y que abarque a todos los seres vivientes se encuentren donde se encuentren, a todos sin excepción alguna.

Práctica principal de Tonglen

En esta práctica de tomar y enviar, tomamos por compasión los diversos sufrimientos mentales y físicos de todos los seres: miedo, frustración, dolor, ira, culpa, rencor, amargura, duda, furor, ansiedad, obsesión, depresión, insatisfacción, impaciencia, miseria, codicia, mezquindad, etc. y mediante el amor que sentimos por ellos les damos toda nuestra felicidad y todo nuestro bienestar, paz mental, curación y plenitud.

Antes de comenzar siéntese tranquilamente para una sesión de Shámata.

Practique cualquiera de los métodos preliminares que usted crea que lo inspira y que mejor le va. Céntrese en la compasión.  Solicite e invoque la presencia de todos los Budas, Bodhisattvas y seres iluminados a fin de que, por su inspiración y bendición, pueda nacer la compasión en su corazón.

Imagine frente a usted de la manera más vívida y angustiosa posible a un ser amado que está sufriendo. Intente imaginar todos los aspectos del dolor y la aflicción de ese ser.  Luego, cuando sienta que se le abre el corazón en compasión hacia esa persona, imagínese que todos sus sufrimientos se manifiestan conjuntamente y se condensan en una gran masa de humo negro, caliente y mugriento.

Al inspirar visualice esa masa de humo negro disolviéndose en su corazón, destruyendo su egoísmo y purificando su karma negativo.

Al expirar habiendo sido destruidos los aferramientos egoístas, su bodhichitta o actitud iluminada se revela sin impedimentos. Imagine que usted emite luminosidad, paz, alegría, felicidad y bienestar y que esos rayos de luz dirigidos hacia esa persona, purifican todo su karma negativo.

En el momento en que la luz de su bodhichitta se proyecta hacia su amigo sufriente, es esencial sentir la firma convicción de que todo su karma negativo ha sido purificado, y una fuerte y duradera alegría porque ha sido totalmente liberado del sufrimiento y el dolor. Luego, mientras usted sigue respirando normalmente, inspirando y expirando, continúe con perseverancia esta práctica.

Shantideva sugiere imaginar vívidamente que su bodhichitta le ha transformado el corazón o todo el cuerpo y su propio ser en una deslumbrante joya capaz de conceder los deseos de cualquiera y proporcionarle exactamente lo que anhela y necesita.

La verdadera compasión es de verdad una joya que concede los deseos, puesto que posee el poder inherente de darle a cada ser precisamente lo que ese ser más necesita, aliviando así sus sufrimientos y siendo causa de su verdadera felicidad y plenitud.

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