La Tierra Pura de Amithaba

La Tierra Pura de Amitabha

Comentario de Yantang Rimpoché a una enseñanza del Buda

Traducción y edición: María Mercedes Márquez

Marzo, 2004

Ananda, este mundo de Sukhavati, el cual es el reino del Señor Amitabha, es rico y próspero, confortable, fértil, encantador y poblado por muchos dioses y hombres. En este reino, Ananda, no existen infiernos, ni animales, ni fantasmas, no hay semidioses celosos ni ninguno de los lugares infortunados de renacimiento. En este mundo no hacen aparición joyas como las que existen en este reino de Sukhavati.

Y este reino de Sukhavati, Ananda, emite muchos olores fragantes, es rico en una gran variedad de flores y frutas, adornado con árboles enjoyados, los cuales son frecuentados por bandadas de pájaros varios con dulces cantos que han sido conjurados por el poder milagroso del Tathagata.

Y estos árboles enjoyados, Ananda, tienen varios colores, muchos colores, muchos cientos de miles de colores. Estos son variadamente compuestos por siete cosas preciosas, en diferentes combinaciones de oro, plata, berilo, cristal, coral, perlas rojas o esmeraldas. Estos árboles enjoyados, y grupos de árboles de banano y filas de palmeras, son hechos de objetos preciosos, crecen por todas partes en este campo búdico.

En todos lados está circundado por mallas de oro y en todo alrededor estas son cubiertas por flores de loto hechas totalmente de cosas preciosas. Algunas de las flores de loto tienen media milla de circunferencia y otras hasta de diez millas. Y de cada loto enjoyado fluyen tres mil seiscientos haces de rayos.

Y en el final de cada rayo se muestran tres mil seiscientos grupos de Budas con cuerpos de color oro, que poseen las treinta y dos marcas del superhombre, y quien, en todas las diez direcciones va hasta incontables mundos y allí enseña el dharma. Y mas allá, Ananda, en este campo búdico no hay ningún tipo de montañas, sean montañas negras, montañas enjoyadas, sumerus, rey de las montañas, montañas circulares o grandes montañas circulares.

Pero el campo búdico es llano por todas partes, encantador como la palma de la mano y en todas sus partes el suelo contiene una gran variedad de joyas y gemas.

Y muchos tipos de ríos fluyen a través de este mundo de Sukhavati. Allí existen grandes ríos, con una milla de ancho y hasta de cincuenta millas de anchura y doce millas de profundidad. Y estos ríos fluyen a lo largo calmadamente; sus aguas son fragantes con múltiples olores agradables; en ellos hay ramilletes de flores a los cuales se adhieren varias joyas, y ellos resuenan con varios dulces sonidos.

Y el sonido que muestran estos grandes ríos es tan placentero como el de un instrumento musical el cual consiste en cientos de miles de grupos de partes, las cuales, hábilmente interpretadas, emiten una música celestial.

Esto es profundo, dispone, es precioso, claro, placentero para el oído, tocando el corazón, delicioso, dulce y uno nunca se cansa de escucharlo; siempre concuerda con uno y uno disfruta de escucharlo, como las palabras “impermanencia, pacífico, calmo, no-yo”. Este es el sonido que alcanza los oídos de estos seres.

Y Ananda, ambas orillas de estos grandes ríos están pobladas por variados árboles enjoyados y perfumados, desde ellos cuelgan ramilletes de flores, hojas y ramas de todo tipo. Si estos seres desean disfrutar deportes llenos de delicias celestiales en las orillas del río, entonces antes de que ellos hallan pisado en el agua, ésta en cada caso se levanta tan alto como ellos lo deseen, hasta los tobillos o hasta las rodillas, o las caderas, los costados o sus oídos. Delicias celestiales surgen.

Otra vez, si los seres desean que el agua este fría, para ellos ésta se transforma en fría; si ellos desean que este caliente, para ellos, ésta se transforma en caliente, para servir su placer. Estos ríos fluyen a lo largo plenos de agua perfumada con los mas finos olores, y cubiertos con bellas flores, resonando con los sonidos de muchos pájaros, fáciles de vadear, libres de fango, y con arena de oro en el fondo.

Todos los deseos en que los seres puedan pensar, todos ellos serán colmados, tanto como ellos sean correctos. Y como el sonido placentero que se manifiesta desde el agua (de estos ríos) éste alcanza todas las partes de este reino búdico. Y todos escuchan el sonido placentero que desean oír, se escucha del Buda, el Dharma, la Sangha, las seis perfecciones, los diez niveles, los poderes, los fundamentos de la auto confianza de los dharmas especiales de un Buda, de las formas del conocimiento analítico, de la vacuidad, el sin signo, el sin deseo, el sin defecto, el no-nacido, la no-producción, no existencia, no cesación, de la calma, la quietud y paz, de la gran benevolencia, la gran compasión, la gran alegría bondadosa, la gran imparcialidad cabal de la aceptación paciente de las cosas que dejan de ser producidas, y de la adquisición del nivel donde uno es consagrado [como un Tathagata].

Y escuchando esto, uno obtiene el deleite exaltado y la plena alegría q esta asociada con el desapego, el desapasionamiento, la calma, cesación, y trae consigo el estado de mente que lleva hasta el logro de la iluminación.

En ningún lugar de este reino Sukhavati uno escucha de algo dañino, no hay lugar para los impedimentos, no se escucha en ningún lugar de los estados de castigo, los estados de infortunio y los malos destinos, en ningún lugar se escucha del sufrimiento. Aún de sentimientos que no son placenteros ni no placenteros uno no escucha aquí, ¡aún menos del sufrimiento!

Esta, Ananda, es la razón por la cual este reino es llamado “La tierra feliz” [Sukhavati]. Pero todo esto la describe solo de forma breve, no en detalle.

Un Eón puede alcanzar su fin mientras uno proclama las razones para la felicidad en este reino Sukhavati, y todavía uno puede no haber llegado al final de enumerar las razones para esta felicidad.

Además, Ananda, todos los seres que han renacido en este reino de Sukhavati, quienes renacen en el o quienes renacerán en él, ellos serán exactamente como dioses, los Paranirmitasavartin: de el mismo color, fortaleza, vigor, altura, ancho, aptitud, acopio de merito, agudeza de superconocimiento; disfrutarán los mismos vestidos, ornamentos, jardines, palacios y torres en punta, la misma clase de formas, sonidos, olores, gustos y tactos, los mismos tipos de disfrute.

Los seres en el reino de Sukhavati no ingieren comidas densas, como sopa o azúcar cruda; pero cualquiera que sea la comida que ellos puedan desear, ellos la perciben ya ingerida, y ellos devienen satisfechos en cuerpo y mente, sin que exista una posterior necesidad de llevar la comida hasta el cuerpo. Si después que sus cuerpos son gratificados ellos desean ciertos perfumes, entonces la totalidad de este campo búdico deviene perfumado con solo este tipo de perfume celestial.

Pero si alguien no desea oler este perfume entonces la percepción de este no lo alcanza. De la misma manera, cualquier cosa que puedan desear para ellos, sean instrumentos musicales, estandartes, banderas, etc; o mantos de diferentes colores, u ornamentos de varios tipos.

Si ellos desean un palacio, altura, anchura, hecho de varias cosas preciosas, adornado con cientos de miles de remates, mientras adentro de este, varios materiales celestiales entrelazados son desplegados hacia fuera, está repleto de divanes poblados por bellos cojines –entonces este palacio aparece ante ellos. En estos palacios encantadores rodeados y honrados por siete veces siete mil apsaras, ellos moran, juegan y disfrutan.

Los seres que han sido tocados por los vientos son rodeados por varios perfumes, son llenados con una felicidad tan grande como la de un monje que ha alcanzado la cesación del sufrimiento.

En este campo búdico uno no tiene concepciones tales como de fuego, sol, luna, planetas, constelaciones, estrellas, u oscuridad cegadora y no hay concepción aún de el día o la noche, excepto [donde son mencionados] en las prédicas del Tathagata. Allí no hay noción de que los monjes posean parques privados para los retiros.

Y todos los seres que han nacido, quienes naces, aquellos que nacerán en este campo búdico, ellos estarán estables en el correcto método de la salvación hasta que ellos logren el nirvana. ¿Por qué? Porque allí no hay lugar y no hay concepción de los otros dos grupos, de aquellos que no se han establecido, y de aquellos que permanecen en caminos equivocados. También por esta razón este reino es llamado “La Tierra Feliz”.

Y, además, Ananda, en las diez direcciones, en cada única dirección, en campos búdicos incontables como las arenas del río Ganges, budas y nobles incontables como las arenas del río Ganges glorifican el nombre de el señor Amitabha, el Tathagata –alabándolo, proclamando su fama, ensalzando su virtud, ¿y por qué?

Porque todos los seres son incapaces de descender lejos de la suprema iluminación si ellos escuchan el nombre del noble Amitabha y escuchándolo con un pensamiento único  ellos elevarán sus corazones hacia Él, conectando con la fe serena.

Y si algunos seres, Ananda, una y otra vez reverentemente atienden a este Tathagata, si ellos plantan una grande e irreversible raíz de bien, habiendo elevado sus corazones hacia la iluminación, y si estos hacen el voto de renacer en este reino, entonces, cuando la hora de la muerte se aproxime, este tathagata Amitabha, el arhat, el completamente iluminado aparecerá ante ellos, rodeado por multitudes de monjes.

Entonces, visto este noble Tathagata y habiendo muerto con el corazón sereno, ellos renacerán justamente en este reino de Sukhavati.

Y si ellos son hijos o hijas de buena familia, quienes pueden desear ver al Tathagata Amitabha en esta vida actual, ellos deberán alzar sus corazones hacia la suprema iluminación, ellos deberán dirigir sus pensamientos con extrema resolución y perseverancia hacia este campo búdico, y ellos deberán dedicar su acopio de mérito para renacer allí dentro.

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