KTCZoom 2

Karma

Curso inspirado en extractos del libro The future is open

de Chogyam Trungpa Rimpoché

Traducción, edición y Comentarios: María Mercedes Márquez

Sábado 25 de julio de 2020

¡Grabar!

¡Tashi Delek. Muy buenos días para todos!

Me alegra mucho estar de nuevo compartiendo el dharma con ustedes.

C. Les recordamos mantener sus micrófonos apagados. Por favor, no traigan los celulares a estos encuentros, estos no son reuniones sociales. Si más bien pensamos que estamos en una gompa virtual, nos sentaremos tranquilos y estaremos silenciosos, atentos a las enseñanzas y evitando distracciones innecesarias. Si deciden encender el video, traten de mantenerse tranquilos en sus asientos porque el movimiento distrae. Cuando  sumamos todos estos factores se facilita el desarrollo de la sesión y así, todos salimos ganando.

1.

Comencemos con una breve sesión de meditación. Esto de aquietar la mente durante un rato nos va a caer muy bien a todos. Dejamos atrás toda clase de inquietudes; todo lo relacionado con la vida doméstica, con el entorno familiar y profesional. Fuera todo eso.

Aquí lo único que debe estar presente, es el cuerpo sentado cómodamente y la mente centrada en la respiración. Atención, entrando con el aire. Atención, saliendo con el aire. Eso es todo. Si nos damos cuenta que la mente se ha distraido, dejamos de lado la distracción y, sin comentarios, regresamos a la respiración, una y otra vez.

[Sonar el cuenco. 20 minutos de práctica. Sonar el cuenco]

2.

Recordemos las palabras iniciales de Trungpa Rimpoché:

“Karma es como un juego de ajedrez.

Dondequiera que te encuentres sobre el tablero en este preciso momento,

eso, es resultado de tus acciones pasadas.

Pero, cualquier cosa que vayas a hacer en el momento siguiente,

depende de la situación actual.

La situación presente ha sido, en parte, influenciada por el pasado,

pues, de otro modo no estaríamos aquí.

Pero al mismo tiempo, el presente también está influenciado por el futuro,

el cual es espacio abierto y libertad”.

C. Cuando nos sentamos a meditar con regularidad, lo que hacemos es “entrenar la mente”. ¿Entrenarla en qué? Entrenarla en “recordar”.

Lo que en occidente entendemos como “practicar”, en el contexto del dharma significa “recordar”. La metodología de la meditación, hace que mente se vaya habituando a “recordar” que debe mantenerse siempre presente en el objeto de su atención, y, el resultado de este entrenamiento en “recordar”, nos abre la posibilidad de vivir cada momento, conscientes y con plena libertad para actuar.

¿Qué significa esto? Que todo depende de nosotros.

Que, aun cuando la ley de causa y efecto es infalible y no podemos escapar de los resultados de nuestras acciones pasadas, en este preciso momento presente, tenemos plena libertad para actuar, siempre y cuando.., siempre y cuando, estemos alertas y conscientes. De otro modo, los impulsos o tendencias kármicas tomarán la batuta, y allí estaremos de nuevo actuando impulsivamente, sin pensarlo, sin tomar en cuenta las consecuencias de nuestras acciones, es decir, creando karma.  

Como decía Rimpoché, cuando conectamos nuestra comprensión del karma con la meditación, esto nos proporciona una manera de liberarnos de la rueda del encadenamiento kármico, y, al menos por un momento, dejamos de crear karma futuro. Siendo así y, entendiéndolo de esta manera, la conexión karma-meditación, nos empodera.

3.

Teniendo en cuenta lo planteado anteriormente, podemos ver que la situación kármica es un proceso psicológico basado puramente en una actitud psicológica y que, mientras esté involucrada la fijación dualista, automáticamente estaremos en medio de una situación kármica. Conclusión: es necesario trascender la fijación dualista.

Obviamente, es indispensable entender el enfoque psicológico del karma, comenta Rimpoché, porque evidentemente, una acción karmicamente buena ayuda, y también nos ayuda a mantenernos a nosotros mismos, mientras que, por el contrario, una acción karmicamente dañina, conduce a más neurosis y destrucción.

Pudiésemos pensar que la situación kármica está enteramente predestinada, todo el tiempo, pero no es así. Al comienzo, la fijación dualista crea el momentum o el karma. Hay una constante situación impulsiva, una situación de inestabilidad. Hay chispas de impulso, chispas de dualismo dándose todo el tiempo, yo aquí y tu allá. Sin embargo, -y esto es particularmente importante-, hay brechas o espacios en los cuales no se desarrolla ninguna fijación dualista.

Todo el proceso “pudiese parecer” una continuidad, pero no puede decirse que sea de hecho una continuidad, porque, esa “aparente continuidad” consiste en pequeñas partículas que forman la aparente continuidad. Estamos hablando de “cada momento de consciencia”.Desde ese punto de vista, existe la posibilidad de trascender todas las situaciones kármicas relacionándonos con los espacios. Dentro de los espacios, el impedimento de la dualidad psicológica no continúa.

Les propongo que nos involucremos a nivel práctico en tratar de palpar estos espacios de los que habla Trungpa Rimpoché. ¿Dónde creeen ustedes que se encuentran estos espacios, donde hay ausencia de acción? Entre la expiración y la siguiente inspiración.

Hagamos la prueba para que lo vean por ustedes mismos. Si lo desean, pueden cerrar los ojos. Inspiramos y expiramos lentamente. Sin apuros. Volvemos a inspirar y a expirar. Lo hacemos de nuevo. Inspiramos y expiramos. Ahora una vez más, inspiramos y expiramos y antes de volver a inspirar, podemos notar que hay un espacio, una brecha donde no sucede nada, donde todo lo que hay es puro espacio abierto, no contaminado.

Repetimos.  Inspiramos y expiramos lentamente. Sin apuros. Volvemos a inspirar y a expirar. Lo hacemos de nuevo. Inspiramos y expiramos. Ahora una vez más, inspiramos y expiramos y antes de volver a inspirar, podemos notar que hay un espacio, una brecha donde no sucede nada, donde todo lo que hay es puro espacio abierto, no contaminado.

Hacemos esto durante unos minutos [5 minutos]

¿Pudieron notarlo?

¿Alguien desea intervenir ahora en relación a esto?

Participación

4.

El asunto es, que la confusión no puede existir sin el “reforzamiento” de más confusión, comenta Rimpoché. De modo que hay un constante reforzamiento de la confusión, cadenas de reacción siendo configuradas permanentemente. Si usted tiene una cadena de reacción, eso significa automáticamente que usted no tiene un proceso largo, sino una explosión de átomos fragmentados siendo activados y esto envía el mensaje de que el grupo está hecho de “cosas independientes”. La confusión es algo como eso. La confusión está hecha de momentos individuales de confusión en vez de ser [cómo pudiésemos asumir] una continua existencia que sucede durante un largo período de tiempo.

Debido a la variable cualidad de la confusión, la cual crea su momentum, no se trata de una cosa sólida, grande y continua como una tubería, sino más bien como un hilo de cuentas. Como cada momento tiene su propia existencia y, cada uno tiene que mantenerse a sí mismo -porque recuerden que, quien está por detrás de todo esto es el ego, tratando de mantener el punto. Por lo tanto, sigue diciendo Rimpoché, una situación está buscando a la próxima, pero, automáticamente, hay espacios allí en los cuales está funcionando algo más que confusión.

En cuanto a los espacios, por ejemplo, si usted va a hacer un dibujo, usted necesita contar con espacio en el cual dibujar la imagen, el cual es la lona o el papel.  Es es algo similar. Hay espacio básico en el cual “ocurre” la confusión. Una vez que hay una explosión de confusión, también se hace presente el espacio de la anti-explosión o la anti-confusión. Podríamos decir que ambos, lo positivo y lo negativo son parte de la situación. De modo que “siempre” hay espacio en el cual pueden funcionar la inspiración y la disciplina.

5.

Muchas personas piensan que el karma es una versión oriental de lo que en occidente se entiende por destino. Pero no tiene nada que ver. Trungpa Rimpoché aclara que, la sensación de una suerte o destino predestinado no aplica al concepto de karma porque realmente no existe algo como la predestinación.

El momentum de cada impulso psicológico es independiente.  Pudiese parecer que se ha creado una situación muy grande y sólida, pero no es realmente sólida. Por lo tanto, no podemos decir que el karma es predestinado en el sentido de ser algo a largo plazo.

Karma sólo puede existir en el momento presente. Pudiese rebotar a través de los recuerdos del pasado, lo cual afecta al presente, pero el karma no se extiende más allá de la presente situación. Por lo tanto, hay posibilidades de practicar, de disciplinarnos y de desarrollarnos.

C. Se trata de situaciones individuales, momentos individuales, uno tras otro, pero individuales entre sí aunque “aparentemente” parezcan no ser así. Por eso debemos entrenarnos también en diferenciar la “apariencia” de la “esencia”.

En relación con el karma, puede verse claramente cuando una acción es acertada, sabia y cuando una acción es torpe, equivocada. Si todo fuese predestinado, no tendría sentido para nada presentar un camino, dice Rimpoché.

Si el camino es predestinado, entonces cualquier cosa que usted hace es simplemente su propio karma. Si usted asesina a alguien movido por la rabia, eso es una acción predestinada, de modo que nadie puede culparlo de nada.

Si usted es castigado, usted recibe un castigo predestinado. Usted podría seguir y seguir con esta clase de forma de pensar.

En la forma en la que hemos venido discutiendo, buen karma hace referencia a una acción sensible, pero no pertenece a la categoría de práctica espiritual en particular. Aun cuando desarrollar buen karma es algo sensible, ciertamente no se refiere a la acción del estado despierto de mente. La acción de la mente iluminada no está atada por ninguna clase de obligación kármica para nada.

C. Lo que significa que desarrollar buen karma es algo sensible, ciertamente, pero se refiere a la acción de la mente samsárica, confundida. 

Si desean intervenir ahora, pueden hacerlo. Se les irá dando la palabra a medida que vayan levantando la mano.

Dedicación del mérito.

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