11. KTCZoom 

Budismo, mente y meditación

Curso inspirado en enseñanzas de Khempo Karthar Rimpoché, Anam Thubten, Chogyam Trungpa Rimpoché y la Upasika Kee Nanayón.

Martes 2 de mayo 2023

Traducción, edición y Comentarios: María Mercedes Márquez

¡Tashi Delek, bienvenidos todos!

Me da mucho gusto verlos de nuevo por aquí.

En el Buda, en el Dharma y en la Noble Sangha

voy por refugio hasta alcanzar la iluminación.

Que, a través de esta práctica, de la generosidad y de otras acciones virtuosas,

pueda realizar el Buda para beneficio de todos.

(tres veces)

1.

Primera sesión de meditación guiada

C. Según el Buda, el anhelo de liberarnos de los sufrimientos del samsara debe constituir el motor que nos lleve a emprender el estudio y la práctica budista con honestidad y en profundidad, pero no se nos ocurre pensar que eso pudiese ser posible porque lo que conocemos como la “condición humana” es inmutable. Es cierto. Así es. Sin embargo, lo que sí podemos cambiar es nuestra forma de enfrentar lo que conlleva el hecho de ser humanos: nacimiento, enfermedades, vejez y muerte. Seguiremos siendo humanos, no hay duda, pero todo habrá cambiado porque nos habremos transformado interiormente.

 -De modo que, comencemos por sentarnos apropiadamente y sigamos las instrucciones con la intención de permitirle a nuestra mente un descanso profundo; con la intención de permitirle que repose en su propio estado natural sin modificarla.

- Esto implica ausencia de esfuerzo, simplemente dejar que la mente sea lo que ya es. Dejemos de buscar. Recordemos, que la clave secreta para descubrir en nosotros mismos lo que implica el término “liberación”, es precisamente dejar de buscarla. Cuando se habla de dejar de buscar, estamos descansando totalmente sin la más mínima sensación de esfuerzo.

-Es una experiencia que tiene que “darse por sí misma”, “pasar por sí misma”. La liberación sucede naturalmente cuando, gracias a la meditación, nuestra verdadera naturaleza, ese innato estado iluminado de quién somos, de qué somos, es visto, visto completamente, no conceptualizado sino visto, palpado, vivido como experiencia personal. 

-Descansar quiere decir “Parar todos los esfuerzos mentales”, incluyendo el esfuerzo de buscar, de meditar, de analizar y tratar de aferrarnos a algo.

-Simplemente aflojamos y abandonamos, es decir, nos brindamos la posibilidad de permanecer en el reposo profundo, en ese estado natural de la mente sin que tengamos ni siquiera que tratar de averiguar de qué se trata.

-No trates de ubicarla en un estado de quietud, simplemente déjala reposar en sí misma. Cuando dejes que tu mente repose de esta manera, “no enfoques”, no enfoques en alguna parte dentro de ti, no enfoques en alguna parte fuera de ti.

-No especules, no pienses esto o aquello. No te involucres en una “falsa meditación” o involucramiento mental donde lo que estás haciendo es intentar “mantener una idea”.

 -Así como cada persona crea y vive en su propio estilo de samsara, también tenemos la tendencia a “crear nuestra propia idea” de vacuidad, de lucidez, de liberación, de iluminación, y, cuando estamos en meditación, inconscientemente vamos tras ella. Esto es lo que Rimpoché identifica como una “falsa meditación”.

 

- Es en ese profundo descanso donde surge una hermosa “quietud” que constituye el punto desde donde podemos vislumbrar algo de la mente luminosa y finalmente ser sólo eso: pura quietud.

 

-Tampoco te vuelvas inconsciente. Aprovecha esta oportunidad para dejar atrás el error de “asociar” reposo, descanso y quietud con “ausencia de consciencia”, porque, por el contrario, al permitir que la mente alcance un reposo natural sin ser disminuida su inherente facultad de reconocimiento, su propia claridad verá su propia naturaleza.

20 minutos de práctica 

Participación 

2.

C. Al verlos aquí frente al monitor me pregunto ¿por qué están haciendo esto?¿por qué están aquí?, ¿qué es lo que buscan involucrándose en prácticas y enseñanzas budistas?

Si hay algo que ha reforzado en mí este camino budista, es la importancia que tiene cultivar la tendencia a la reflexión; ese poder detenernos y preguntarnos el por qué de las cosas, el no estar del todo conformes con aceptar las formas de pensar de otros sino tratar de encontrar las nuestras; averiguar cómo pienso acerca de esto, cuál es mi forma de ver las cosas, cómo me relaciono con los demás, qué tan acostumbrada(o) estoy a incorporar las propuestas de otros y hacerlas mías.

La filosofía debe formar parte de nuestras vidas humanas, ya es hora de que dejemos de verla como algo ajeno y distante, como ese reino en el que moran tan sólo unos cuantos que pueden darse el lujo de contemplar y reflexionar; sin embargo, en el contexto budista, la filosofía no consiste solamente en una actividad mental sino que, por el contrario, como lo hemos señalado muchas veces, las conclusiones a las que pudiese llegar la mente a través del pensamiento, sólo son validadas a través de la experiencia personal.

Es necesario despertar en nosotros el interés por el cuestionamiento, el gusto por desarrollar una mente inquisitiva, porque esto constituye el punto que sienta las bases de la introspección y la reflexión, ambos necesarios también en el camino budista, aunque incentivados con otra finalidad totalmente opuesta: en este caso, en lugar de llenarnos de las ideas de otros, gracias a la disciplina de la meditación, aprendemos a abandonarlo todo, a, aflojar todo aferramiento a nuestras ideas, a debilitar el hábito de esa mente discursiva, distraída y fragmentada; a despojarnos de todo condicionamiento y simplemente permitimos que la mente repose en su verdadera naturaleza.

Por qué estamos haciendo esto, por qué estamos aquí, qué es lo que buscamos al involucrarnos en prácticas y enseñanzas budistas, son otras de esas preguntas fundamentales en las que debemos detenernos para ver con claridad dónde estamos parados con respecto a lo que hacemos en nuestra vida.

No podemos simplemente andar por ahí haciendo esto o aquello sin tener el respaldo de una completa convicción. Cuando este nivel de certeza surge en nosotros, no solo se facilita el aprendizaje, sino que el entusiasmo, la energía, el deseo de ser de beneficio para otros se desarrolla con más facilidad y rapidez. Entonces de nuevo les pregunto: ¿por qué están haciendo esto? ¿Por qué están aquí? ¿Qué es lo que buscan al involucrarse en prácticas y enseñanzas budistas?

Participación 

3.

El propósito de la vida humana

Por lo general, dice ahora Anam Thubten, cuando nos preguntamos cuál es el propósito de la vida experimentamos un cierto nivel de desilusión, la vida se nos muestra tediosa, pero no nos interesamos en averiguar el por qué. Quizás se deba a que, en el fondo, tenemos la vaga sensación de que no tendríamos éxito.

Hay quienes encuentran consuelo en ideas religiosas elevadas acerca de la vida, pero esa clase de “confort psicológico” durará hasta que sus bases comiencen a tambalearse.

C. Esto del “confort psicológico” me ha parecido muy interesante. Es cierto, eso es lo que buscamos lograr cuando comenzamos a incursionar en el mundo del desarrollo espiritual. Necesitamos sentirnos cómodos internamente, de modo que emprendemos la lectura, por ejemplo, como quien va a pescar. Leemos, y atrapamos cuanto pensamiento o idea nos parezca atractiva, con la que nos sintamos identificados o, con ese ideal que queremos alcanzar, y, todo esto nos va proporcionando ese nivel de comodidad interior que buscamos.   

Sin embargo, como se trata tan solo de planteamientos producto de la experiencia de otros y aun cuando nos proporcionen mucha inspiración, es cierto, cuando se llega a se punto, se da un nuevo enfrentamiento, surge de nuevo la misma pregunta acerca del propósito de la vida, y, cada vez que eso sucede, volvemos a experimentar un vacío interior porque no es algo que conocemos de primera mano sino por referencia. Nuestro propio vacío interior sigue estando presente. 

Se me ocurre que pudiese ser algo parecido a la diferencia entre viajar y conocer personalmente un lugar específico a verlo en una magnífica revista a todo color.

Sin embargo, dice ahora el lama, lo que al inicio pudiese parecer como una tremenda crisis, puede convertirse en una puerta a la liberación si se aprovecha la oportunidad. Al final, no existe una respuesta perfecta a este dilema excepto la trascendencia de todo. ¿Por qué? porque todo este asunto de buscar aferrarnos a alguna noción del propósito de la vida es trabajo de una mente que no ha despertado a la verdad.

“Es, precisamente en ausencia de ambos, de la confusión de no saberlo y del aferramiento al pensamiento de creer que lo sabemos, que yace la realización que es llamada la iluminación.

C. De modo que estamos frente a un camino que implica hacer todo lo contrario de lo que hemos venido haciendo desde que nacemos. Implica la trascendencia de todo. ¿Quedó claro para ustedes lo qué implica trascenderlo todo?  

Participación

Table

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Dedicación del mérito

Que todos los seres puedan tener felicidad y las causas de la felicidad

Que todos puedan alejarse del sufrimiento y de las causas del sufrimiento

Que nunca se separen de la sagrada felicidad que no conoce sufrimiento

Que abandonen el apego hacia unos y la aversión hacia otros

Y puedan realizar la igualdad de todo lo que vive