17. KTCZoom.
Budismo, mente y meditación
Curso inspirado en enseñanzas de Khempo Karthar Rimpoché, Anam
Thubten, Chogyam Trungpa Rimpoché y la Upasika Kee Nanayón.
Martes 13 de junio 2023.
Traducción, edición y Comentarios: María Mercedes Márquez
¡Tashi Delek, bienvenidos todos!
Oración del refugio
En el Buda, en el Dharma y en la Noble Sangha
voy por refugio hasta alcanzar la iluminación.
Que, a través de esta práctica, de la generosidad y de otras acciones virtuosas
pueda realizar el Buda para beneficio de todos.
(tres veces)
1.
Primera sesión de meditación
C. -Comencemos por recordar que la meditación no es una invitación a adormilarse un rato, sino que, por el contrario, es sinónimo de mantener una mente “enfocada”, “despierta”, “atenta”, y “consciente”, aunque tengamos los ojos entornados.
-De modo que, nos sentamos apropiadamente sobre el cojín o en una silla, dispuestos a llevar a cabo una breve sesión de meditación básica, teniendo como principal motivación no solo nuestro propio beneficio personal sino el beneficio de todos los seres sin excepción.
-Colocamos las manos hacia abajo sobre las rodillas y enderezamos la columna llevando el torso un poco hacia atrás.
-Retraemos la barbilla y pegamos suavemente la lengua del paladar.
-Mantenemos los ojos ligeramente entornados .
-Ahora, estando sentados cómodamente, con la columna recta, con naturalidad, centramos la atención en cada inspiración y cada expiración.
-El foco en la respiración debe ser relajado permitiéndonos simplemente estar aquí con la respiración sin modificarla. La atención está en el aire en el preciso momento en que está entrando y saliendo por la nariz.
-Si nos damos cuenta de que nos hemos distraído con algún pensamiento que ha surgido o que estamos entretenidos con otra cosa que no sea la respiración, dejamos eso de lado y volvemos a centrar la atención en la respiración.
-Mantenemos la atención cómodamente enfocada en la respiración y la mente neutral, es decir, sin preferir esto o aquello; simplemente estando aquí, tranquila.
-Si encontramos pesado el foco en la respiración, lo relajamos para que se sienta bien, para que esté a gusto con la respiración.
-Hacemos el esfuerzo por mantener una mente ecuánime, una mente que no juzgue ni se perturbe ante la presencia de estímulos externos o internos; una mente que está bien en ella misma.
-Trataremos de estar física y mentalmente en cada “aquí” y cada “ahora” del momento presente, haciendo lo posible porque el cuerpo y la mente trabajen en equipo.
-Para poder estar “centrados en el momento presente” debemos dejar atrás todo pasado; los asuntos familiares, las situaciones domésticas, los problemas laborales, las diligencias pendientes y también el celular. No hay necesidad de traer nada de eso a la meditación.
-De igual modo, debemos abandonar toda fantasía, toda especulación, esos planes, preocupaciones e ilusiones sobre el futuro porque distancian a la mente de la posibilidad de estar en el momento presente.
-Mantengamos en todo momento la consciencia de que el único lugar donde está pasando nuestra vida es “aquí” donde estamos “ahora”, y, siendo así, nos llenamos de determinación para hacer todo lo posible por estar “presentes” en cada momento y regocijarnos en la experiencia de estar vivos.
-También queremos desarrollar el deseo de despertar de este sueño de autoengaños en el que hemos vivido hasta ahora. Estamos dispuestos a abandonar el aferramiento a nuestra forma de ver las cosas porque queremos verlas tal cual son y no seguir empeñados en verlas a nuestro modo.
-Sabemos que nuestros condicionamientos mentales e ideas preconcebidas acerca de las circunstancias y los seres, son la “causa” de nuestros conflictos, de nuestros apegos, actitudes negativas y sufrimientos. No queremos seguir haciendo el viaje de la vida en su compañía.
20 minutos de shámata
Participación con preguntas o comentarios sobre la práctica
2.
La oportunidad del ahora
La tradición oriental de sentarse en meditación data de miles de años; su propósito es el de ponerle freno a nuestra mente lineal que está constantemente yendo de un lado a otro, e iniciar una ascensión vertical, una trascendencia inmediata, comienza diciendo Anam Thubten.
Las más elevadas enseñanzas espirituales nos invitan a “iluminarnos ahora mismo” en vez de apuntar a un objetivo en un futuro distante; con esto lo que queremos enfatizar es, que la posibilidad está aquí, justamente ahora, en cada momento presente.
Como ya lo hemos escuchado, no hay nada místico acerca de eso porque consiste principalmente en el acto radical de aflojar la carga, la carga mental, psicológica. Aflojamos el aferramiento a nuestra forma de ver y de hacer las cosas aflojando poco a poco nuestro gusto por el entretenimiento que nos brinda el hecho de estar pensando en algo todo el tiempo.
C. Comenzamos por ahí gracias a la técnica meditativa que nos indica enfocar la atención en una sola cosa a la vez, para comenzar, en la respiración.
Todo aquello a lo que nuestra mente se aferra es un “concepto”, una “idea”, insiste el lama. Cuando nos aferramos a cualquier idea establecida eso oscurece la realidad y la luminosidad y frescura de la vida.
C. “Todo aquello a lo que nuestra mente se aferra es un “concepto”, una “idea”. ¿Qué quiere decir esto? ¿Cómo lo entienden ustedes?
Participación
C. Tal y como lo entiendo hasta ahora, significa que, al yo mirar, por ejemplo, este cuenco que tengo enfrente, me estoy relacionando con él desde la “idea” preconcebida que tengo de lo que es un cuenco; he condicionado a la mente a que piense y se relacione con todo lo que se padezca a mi idea de cuenco, como siendo eso: un cuenco.
Ese “condicionamiento”, esa “etiqueta”, impide que la mente se relacione con lo que está percibiendo desde un espacio mental abierto libre de conceptualizaciones, y pueda ver lo que realmente está allí en lugar de ver la “idea” que tiene de lo que está allí.
Por eso se dice que “todo es mente”, “todo es conceptualización”. Cada mente construye su mundo a su manera, que no ve lo que realmente está allí, ve tan sólo una ilusión, su propia idea.
Una sostenida práctica de la meditación hace posible, con el tiempo, abandonar progresivamente los condicionamientos, las ideas preconcebidas, de modo que la mente, al relacionarse con lo que se manifiesta o surge en su espacio mental, lo hace ahora desde un espacio abierto libre de conceptualizaciones, de ideas preconcebidas.
Llegado ese momento, el ego deja atrás el afán de marcar su huella personal, de ganar el punto, de establecer su forma de ver las cosas. Ahora eso ya no le interesa porque sabe que es una pérdida de tiempo, que es un comportamiento irrelevante que no hace más que retrasar nuestra posibilidad de relacionarnos con la experiencia tal cual es. ¿Lo ven claro? ¿Alguna duda o pregunta?
Participación
Cada vez que llegamos a conclusiones acerca de la vida, estas no son nada más que una colección de recuerdos, dice ahora el lama, y, siendo así, no vivimos realmente al máximo porque no hay destellos de espontaneidad, no hay frescura.
También perdemos el milagro de la vida estando absortos en nuestras proyecciones acerca del futuro, pero el futuro, aun cuando permite cualquier estiramiento de nuestra imaginación, “es un mundo que no existe”, la vida no se lleva a cabo ahí.
Hasta que nos demos cuenta y realicemos eso plenamente, al tener la vida real presente ante nosotros, una y otra vez nos sentiremos decepcionados cuando no se hayan cumplido las expectativas que habíamos imaginado. La vida, como tal, no puede ser contenida dentro de un marco dualista juzgándola en términos de mala o buena.
Por otra parte, ¿de qué sirve tratar de controlarla? Eso solo nos dejará exhaustos y, al final, no será más que un gran ejercicio en vano. Cada día creamos mucha agonía al intentar lo imposible.
Por otra parte, podemos flotar en la corriente del rio de la vida sin estar luchando contra ella, y, cuando lo hacemos, la vida se ocupa de sí misma.
C. Como lo hemos comentado en algún momento, cuando emprendemos un proyecto, así sea el sencillo y conocido proyecto de ir a comprar algo que necesitamos, es recomendable hacerlo sin alimentar expectativas.
Fíjense que las expectativas “imponen” condiciones a un futuro que aun no ha llegado y, al no cumplirse tal y como las habíamos imaginado, “nosotros mismos” habremos creado las “causas” para sentirnos decepcionados, decaídos y puede que, hasta tristes, y no hay necesidad de crearnos esos sufrimientos. ¿Pueden ver hasta qué punto es perjudicial mantener expectativas?
Si salgo pensando en que necesito comprar tomates maduros para una salsa que deseo hacer y no encuentro los tomates que andaba buscando, ¿cuál sería la solución en ese mismo momento?
Alejarnos inmediatamente de esa expectativa. Ubicar la mente en una solución alternativa ¿por qué? porque yo no quiero sufrir ni causarme ningún sufrimiento. Así de simple. No quiero, como dicen, “darme mala vida”. Si no hay tomates maduros, no hay tomates maduros y ya. Inmediatamente pienso en elaborar otra cosa en base a los ingredientes que tengo frente a mis ojos. Así de simple. Participación
3.
El miedo que subyace en nuestra forma de vivir la vida
Ahora el lama Anam Thubten pasa a otro tema. El miedo.
En nuestra forma de vivir está presente y bien arraigado un temor a la vida debido a su naturaleza impredecible y salvaje, de modo que siempre estamos tratando de controlarla y dominarla, pero al hacerlo, aniquilamos toda su frescura.
Ese temor tiene que ver con inseguridad. Somos inseguros porque pensamos que no vamos a poder sobrevivir a menos que tengamos un firme control sobre la vida. Esta forma de abordar las cosas es francamente irrealista, y, mientras sigamos atrapados en este juego inútil, nunca sabremos cómo abrazar y celebrar la vida, que es lo único que hay que hacer. Todo lo demás, todo lo que creemos que es real, es simplemente una elaboración mental.
Mientras no tengamos esa comprensión seguiremos viviendo en el “mundo muerto de los conceptos o ideas” y la consecuencia es que “moriremos sin haber vivido”. ¿Pueden ver claramente a qué se refiere el lama cuando dice que moriremos sin haber vivido?
Participación
Con eso en mente, miremos a nuestro alrededor. Podemos ver esto en las interacciones y relaciones que observamos a diario. Hasta ahora, todo el mundo gira en torno a esta locura y ésta es incluso reforzada por las enseñanzas de muchas tradiciones religiosas que prometen un gran premio en el futuro o nos atraen con altos conceptos de adoración.
Como resultado, la exquisita belleza de la vida es, cuando mucho, dejada sin reconocer y, en el peor de los casos, atropellada y despreciada. Vemos manifestaciones de esto a lo largo de la historia de la humanidad y también en nuestro entorno contemporáneo.
En una oportunidad, un monje le preguntó al Buda si existe un “yo” eterno o no. El Buda le respondió que no respondería tal pregunta porque es irrelevante para la liberación espiritual. Para el Buda, aferrarse a cualquier concepto o idea es una distracción de vivir en el presente. Por otra parte, la carga de la que hablaba el Buda, la carga mental, es la carga o el peso de nuestros conceptos o ideas.
¿Qué sucedería si nosotros simplemente abandonásemos esa carga ahora mismo? Experimentaríamos una increíble sensación de alivio. Esto es usualmente llamado “liberación”; de hecho, es una buena propuesta.
Es lo que llamamos una situación de “ganar ganar”, porque al final no perdemos nada salvo la miseria, el sufrimiento, la codicia, el odio y la confusión. ¿Entonces por qué oponemos tanta resistencia? ¿Qué nos lo está impidiendo? ¿Qué piensan ustedes?
Participación
De modo que algunas veces comenzamos nuestro camino espiritual con muchas expectativas y muchos análisis y algunas veces morimos en el intento sin haber llegado a ninguna parte, por lo que, al darnos cuenta de que la vida es muy breve y que se nos está acabando el tiempo, debemos ir al corazón del asunto haciendo el voto de que esta vez no vamos a perder nuestro tiempo.
El corazón del asunto es este: algunas veces tenemos que poner a un lado todos los análisis, las metodologías, todas nuestras estrategias espirituales y simplemente dejar de lado todos nuestros conceptos. Eso es prácticamente todo. En última instancia ni la especulación ni el análisis nos van a liberar.
De modo que, si están sinceramente anhelando liberación ahora mismo, nos dice el lama, entonces hay un solo método, el rey de los métodos, el cual es el de dejar atrás o abandonar todos nuestros conceptos o ideas, no dentro de un rato o más tarde sino ¡ahora mismo! ¡Háganlo! Nos dice el lama. Ese es el final de toda búsqueda. Entonces estarán libres para disfrutar de la vida tal cual es en todos y cada momento, será el mismo cielo en la tierra.
4.
Segunda sesión de meditación
-Ahora, vamos a hacer precisamente eso. Abandonaremos todas nuestras ideas, todos nuestros conceptos y simplemente dejaremos que la mente repose en su propia naturaleza que es puro espacio, pura apertura, libre de ideas, de especulaciones y fantasías.
15 minutos
Participación relacionada con la práctica, con la experiencia del abandono de las ideas y el reposo de la mente.

Dedicación del mérito
Que todos los seres puedan tener felicidad y las causas de la felicidad
Que todos puedan alejarse del sufrimiento y de las causas del sufrimiento
Que nunca se separen de la sagrada felicidad que no conoce sufrimiento
Que abandonen el apego hacia unos y la aversión hacia otros
Y puedan realizar la igualdad de todo lo que vive.