18. KTCZoom.

Budismo, mente y meditación

Martes 20 de junio de 2023 

Traducción, edición y Comentarios: María Mercedes Márquez

 

¡Tashi Delek, bienvenidos todos!

Oración del refugio

En el Buda, en el Dharma y en la Noble Sangha

voy por refugio hasta alcanzar la iluminación.

Que, a través de esta práctica, de la generosidad y de otras acciones virtuosas

pueda realizar el Buda para beneficio de todos.

(tres veces)

1.

Primera sesión de meditación

C. -Estamos aquí, porque queremos aprender meditación. Estamos en el KTC por la confianza que nos brinda el hecho de estar recibiendo enseñanzas genuinas transmitidas de manera ininterrumpida de maestro a discípulo desde hace milenios. ¡Esto es tan importante! Y más aún  hoy día porque existe tal diversidad de enseñanzas en el mercado, que podrían quedar atrapados en enfoques que, lejos de liberar sus mentes, lo que hacen es sumar más confusión y sufrimiento.

A la hora de buscar enseñanzas espirituales debemos ser muy cuidadosos porque se trata de lo más precioso que tiene el ser humano: su mente, su espíritu, y si vamos a nutrirlo, debemos asegurarnos de que lo hacemos con enseñanzas que nunca nos van a hacer daño, de allí, que las “Tres Joyas”, el Buda, el Dharma y la Sangha, constituyan nuestro confiable refugio.  

-Estamos aquí, y, si queremos llevar adelante una breve sesión de meditación, debemos comenzar por “ubicarnos” física y mentalmente en el momento presente”. Sabemos que, para que esto sea posible, el cuerpo y la mente deben trabajar en equipo, por lo que es necesario dejar todo atrás: los asuntos familiares, las situaciones domésticas, los problemas laborales, las diligencias pendientes y también el celular. No hay necesidad de traer nada de eso a la meditación. Por el contrario, no serían más que obstáculos a lo que estamos tratando de cultivar.

-También debemos abandonar futuras expectativas que hayamos podido imaginar sobre el resultado de la práctica. Dejar atrás toda fantasía, toda especulación; esos planes, ilusiones y preocupaciones, porque distancian la mente de la posibilidad de estar ubicados aquí en el momento presente.

-Mantengamos en todo momento la consciencia de que el único lugar donde está pasando nuestra vida es “aquí” donde estamos “ahora” y, siendo así, nos llenamos de determinación para hacer todo lo posible por estar “presentes” en cada momento. Nos regocijarnos de la experiencia de estar vivos. ¡Celebramos la vida!   

-Recordemos que “estar en meditación” es sinónimo de mantener una mente “enfocada”, “despierta”, “atenta”, y “consciente”. Que tener los ojos entornados no es una invitación a la ensoñación. De modo que, sentados sobre el cojín con las piernas cruzadas y un pie delante del otro, colocamos las manos hacia abajo sobre las rodillas, empujamos el torso un poco hacia atrás y enderezamos la columna.

-Estamos dispuestos a llevar a cabo una breve sesión de meditación shámata, teniendo como principal motivación no solo nuestro propio beneficio personal sino el de todos los seres sin excepción.

-Retraemos la barbilla, pegamos suavemente la lengua del paladar, y mantenemos los ojos ligeramente entornados .

-Ahora, estando sentados cómodamente, con la columna recta, con naturalidad, centramos la atención en cada inspiración y cada expiración. El foco en la respiración debe ser relajado permitiéndonos simplemente estar aquí con la respiración sin modificarla. La atención está en el aire en el preciso momento en que está entrando y saliendo por la nariz.

-Si nos damos cuenta de que nos hemos distraído con algún pensamiento que ha surgido o con cualquier otra cosa que no sea la respiración, dejamos eso de lado y volvemos a centrar la atención en la respiración.

-Mantenemos la atención cómodamente enfocada en la respiración y la mente neutral, es decir, sin preferir esto o aquello; simplemente estando aquí, tranquila. Si encontramos pesado el foco en la respiración, lo relajamos para que se sienta bien, para que esté a gusto con la respiración.

-Hacemos el esfuerzo por mantener una mente ecuánime, que no juzgue ni se perturbe ante la presencia de estímulos externos o internos; una mente que esté bien en ella misma. Trataremos de estar física y mentalmente en cada “aquí” y cada “ahora” del momento presente, haciendo lo posible para que el cuerpo y la mente trabajen en equipo.

20 minutos de shámata

Participación con preguntas o comentarios sobre la práctica

 

2.

El anhelo fundamental  

Pienso que sería muy beneficioso para todos que escuchásemos atentamente  las inspiradoras palabras del lama Anam Thubten.

Como seres humanos, comienza diciendo, puede que no nos hayamos dado cuenta de lo que nos hemos venido perdiendo en la vida, y esto, es sin duda una gran tragedia, por lo que, cuando finalmente llegamos a realizar que algo valioso está faltando en ella, ¡ese un momento para celebrar! ¡Es una gran fortuna!

Lo que está faltando no tiene nada que ver con adquirir posesiones materiales y, ni siquiera con alcanzar algo que nos hemos propuesto o anhelado. Lo que falta, no es una “cosa” como pudiese ser un objeto que encontramos y después se lo mostramos a otros.

Cuando nos cruzamos con lo que está faltando, encontramos que es casi imposible expresarlo en palabras, y es la mismísima razón por la que estamos en el camino espiritual sin importar cuál sea la forma en la que nos involucremos.

Ahora está presente este intenso anhelo que es puramente espiritual. No puede ser fácilmente satisfecho sustituyendo una relación por otra, un trabajo por otro, adquiriendo posesiones materiales, poder personal o cualquier otro logro mundano.

El príncipe Sidharta estaba consumiéndose por este anhelo, tanto así que dejó todas esas cosas atrás y comenzó la búsqueda de lo que estaba faltando en su vida. Existe una larga tradición de renunciantes quienes lo han abandonado todo por lo mismo que Siddharta, y muchos de ellos han tenido éxito alcanzando la trascendencia. Es el nirvana del Buda; el llamado moksha de los sabios hindúes; es “la iluminación” o liberación incondicional.

C. La “iluminación” o “liberación incondicional” ¿qué entienden ustedes por esto?

Participación

Algunas personas, sigue diciendo el lama, pudiesen sentir un vacío en sus vidas, pero no saben cómo reorientar su atención hacia su interior para encontrar una respuesta verdadera. Incluso personas religiosas pueden no ser lo suficientemente afortunadas como para llegar a este punto porque sus religiones les proveen respuestas prefabricadas.

Estas respuestas les ayudan a mantener su estado de ausencia de consciencia, y, como dice un viejo dicho: “La ignorancia es una bendición”. 

Quizás fue por eso, que el Buda, no pudo encontrar la verdad en las formas religiosas existentes en su época. La sensación de “ausencia de sentido” puede ser una “devastadora angustia existencial” si uno queda atrapado en ella, pero esa misma sensación puede y debe ser utilizada como motor principal para activar una “inquebrantable inspiración espiritual”, nos puede motivar a “descubrir la verdadera libertad” en la cual, la raíz misma de tal angustia y sufrimiento se disuelve.  

Existe una libertad incondicional que nosotros los humanos podemos realizar como el mayor objetivo en nuestras vidas. Muchas personas nunca piensan o escuchan acerca de esto. Algunas veces puede que suene bastante abstracto y místico, pero, de hecho, no lo es; es tan real como el té que tomamos esta mañana, tan real como el árbol que podemos tocar cuando salimos a la calle; quizás es más real que cualquier otra cosa.

C. Participar con mi propia experiencia personal

Al final, es lo que es más real, todo lo demás es ilusorio. Este llamado, el cual nos está haciendo señas hacia la realización de esta libertad trascendental, puede sonar muy idealista y descabellada, no a nuestro corazón, pero sí a nuestra mente racional que es adicta al mundo de sufrimientos y conceptos. Sin embargo, esa clase de realización puede suceder en cualquier momento.

Con frecuencia, una vez que alcanzamos una gran ilusión pensamos que esto es lo mejor que nos ha sucedido jamás y, en nuestro lenguaje ordinario decimos: “¡Oh! esto es lo mejor que me ha pasado en la vida”. Pues no lo es.

¡Cuántas veces lo que inicialmente pensamos que son las mejores cosas terminan siendo una cierta clase de fantasía que el ego ha venido soñando!  Hemos escuchado de otros que eso es lo mejor que les ha sucedido, pero en realidad, la mayoría de las cosas que nuestra mente está buscando o en las que nuestra mente cree o ha adquirido, son grandes fantasías.

La vida está regida por una serie de fantasías, una después de otra, pero cuando sucede la realización, entonces eso es lo mejor que puede pasarle a cualquier ser humano.

C. ¿Qué entienden ustedes por “realización”? ¿Qué es lo que está tratando de comunicarnos el lama cuando nos dice que, “cuando sucede la realización, entonces eso es lo mejor que puede pasarle a cualquier ser humano”?

Participación  

 

3. La libertad incondicional  

¿Entonces, cómo podemos realizar esta increíble e inexplicable libertad?

Esta es una pregunta difícil de responder porque esta verdad no es como cualquier otra; no tiene formas, ni contornos, ni colores, no tiene características, ni limitaciones, y, ni siquiera sistemas de creencias; no hay nada a lo que podamos aferrarnos, así que es difícil de vender -por decirlo de alguna manera.

Esta es la razón por la que muchas personas, en vez de aceptar esta verdad, están ocupadas aceptando lo que les plantean las ilusiones y los sistemas de creencias, pero sólo a través de realizar esta verdad no-conceptual es que podemos descubrir el mismísimo propósito de la vida.

Por otra parte, no es suficiente con tener una simple comprensión intelectual; más bien, debemos tener una realización directa de este increíble fenómeno llamado “libertad incondicional”. En primer lugar, es hasta difícil de imaginar algo como libertad incondicional y creer que algo así exista en el universo aun cuando suene muy bien.

C. ¿Está clara para ustedes la diferencia entre una comprensión intelectual y la realización directa? Si tienen alguna duda por favor pregunten porque es fundamental y tener este punto claro marca la diferencia.

Participación 

Libertad incondicional” suena muy bien pero quizás nuestra mente ya esté dudando de que tal cosa sea posible; lo más lejos que puede llegar es a pensar que no hay ninguna evidencia que pruebe que eso exista. Para la mente es mucho más fácil creer en un “sufrimiento incondicional”; eso tiene más sentido para la mente ordinaria como la nuestra.

“Si, yo creo eso, dice la mente; no necesito que nadie me convenza de que eso es posible”. No tenemos problema en creer en esta noción de sufrimiento incondicional aun cuando no haya existido jamás, porque no existe tal cosa como “sufrimiento incondicional”.

De hecho, el sufrimiento es totalmente condicionado. ¿Pueden ver cuán descabellada es esta mente humana? Ella cree en una realidad que no existe y no cree en una realidad que es verdaderamente existente. ¡Con razón hay tanta confusión y desorden en el mundo!

Pero riámonos un poco de nosotros mismos. Lo que no existe es el sufrimiento incondicional aun cuando esta mente encadenada, de alguna manera cree con todo el corazón que, si existe, y no sólo eso, siempre está trabajando duro para continuar y mantener este imperio virtual de sufrimiento que realmente no existe. 

No existe un fundamento o una base eterna de sufrimiento porque en el mismo momento del sufrimiento, éste ya se está desmoronando, su naturaleza no es algo eterno, es más bien cambiante, impermanente. Algunas veces cuando nosotros simplemente abandonamos el mismo deseo y el esfuerzo de mantener la rueda de la confusión, el sufrimiento se desploma ahí mismo.

Lo que sí existe es una libertad incondicional y esto no es simplemente una idea, es algo que todos pueden vislumbrar; este término “libertad incondicional” significa que ya no existe ningún fundamento de desdicha en nuestra consciencia.

Es este firme e inquebrantable equilibrio en el mundo iluminado de la alegría, la bienaventuranza y el amor, sin importar qué se esté desplegando en nuestra vida, porque la vida humana es, de hecho, un permanente juego de buenas y malas circunstancias. Constituye una interminable serie de historias: éxitos-pérdidas, encuentros-desencuentros, nacimiento-muerte, tener buena salud-estar enfermo, tener una abundancia de esplendor o gloria o no tener ninguno.

Pero realmente no importa qué sea lo que esté sucediendo en ese escenario tan ilusorio -la vida- porque nuestra mente queda completamente arraigada en ese fundamento de eterna y no-cambiante libertad.

C. ¿Pueden ver lo que sucede en la mente? ¿Pueden ver por qué no importa lo que esté sucediendo en la vida cuando las circunstancias se viven como lo que son, circunstancias pasajeras, cambiantes, e impermanentes? ¿Cuándo la mente puede ver la verdadera naturaleza de las cosas?

Participación