10.KTCZoom
Despierta a tu vida
Descubre el camino budista de la atención.
Extractos del libro Wake up to your life de Ken McLeod
Martes 16 de abril, 2024
Traducción, edición y Comentarios: María Mercedes Márquez
¡Tashi Delek para todos!
Muy buenas tardes. Me alegra encontrarnos de nuevo.
1.
Sesión inicial de meditación
C. Empezaremos con unos minutos de silencio para ayudarnos a ubicarnos aún más física y mentalmente aquí, donde estamos ahora. Nada mejor que terminar el día con una buena práctica de meditación.
Como lo hemos comentado anteriormente, esto nos permite hacer un corte con todo lo que se vivió durante el día y comenzar frescos y descansados la noche que apenas comienza.
Estamos aquí, aprendiendo a “utilizar la atención” para “transformar nuestras mentes”.
Queremos ser seres que viven acompañados de una mente ubicada en el momento presente. Queremos lograr “presencia”, dejar atrás la forma de ser que nos ha acompañado a lo largo de todos estos años donde una mente confundida, dispersa, fragmentada y distraída ha sido la que ha guiado nuestras vidas.
Queremos y sabemos que podemos lograrlo. Ya hemos visto cambios muy positivos en nuestra forma de ver las cosas y eso, a su vez, nos ha llevado a pensar y actuar de manera más acertada. Queremos seguir por ese camino porque se trata de nuestro propio beneficio y del beneficio de todos que es lo que andamos buscando.
Sentados sobre la parte delantera de la silla colocamos las plantas de los pies sobre el piso.
Ahora estiramos los brazos y colocamos las palmas de las manos hacia abajo sobre los muslos, cerca de las rodillas. Enderezamos la columna, empujamos el torso un poco hacia atrás, retraemos la barbilla, pegamos la lengua contra el paladar y mantenemos los ojos entornados.
Dejamos atrás todo recuerdo pasado y no nos involucramos con especulaciones sobre el futuro. Emprendemos la sesión desde una mente abierta a cualquier cosa que pudiese surgir como experiencia, ya sea a nuestro alrededor o interiormente. Sabemos que cualquier cosa puede suceder; sabemos que todo cambia y cambia momento a momento. No importa. No tenemos por qué reaccionar ante eso.
Mantenemos la atención en la respiración. Cuando el aire está entrando por la nariz, la atención enfocada permite que la consciencia se dé cuenta de que está entrando con el aire; cuando está saliendo, la atención enfocada permite que la consciencia o la mente se dé cuenta de que está allí mismo, saliendo con el aire, siendo “una” con el aire.
Aire, atención y consciencia son “uno” en la inspiración y en la expiración. Si, en algún momento nos damos cuenta de que la mente se ha distraído, abandonamos la distracción y la regresamos a la respiración.
Que nuestra práctica sirva de beneficio para todos los seres sin excepción alguna.
10 minutos de práctica
Aprovechando la quietud, la claridad y la apertura
producto de la práctica que acabamos de hacer,
recordemos que,
estas palabras van dirigidas a cada uno de nosotros.
Que esto tiene ver con nosotros.
2.
cont. La intención de las tres disciplinas
Al final de la sesión pasada escuchamos, que, las tres disciplinas de la moralidad, la meditación y la comprensión actúan como un puente que conecta la “actividad” de la vida con nuestra “intención” de practicar. Las prácticas meditativas de liberación individual cultivan suficiente atención como para penetrar los patrones habituales asociados con la sensación de ser quiénes somos. La comprensión surge cuando vemos y sabemos directamente que la sensación de ser, ese “yo”, es una malinterpretación, y que el sufrimiento proviene de la reactividad emocional asociada con ésta, y que, una vez que esta comprensión es estabilizada somos liberados del proceso reactivo.
El nivel de práctica del ser despierto tiene que ver con despertar a todo lo que experimentamos. El voto de la intención expresa un compromiso por despertar.
C. Traduciendo esto, acabo de darme cuenta de que, cada vez que yo me decía “quiero ver”, “quiero verme”, eso estaba directamente relacionado con esto, con “quiero despertar”, “quiero ser despierta”.
La compasión y la vacuidad son herramientas clave para abrirnos a lo que surge en la experiencia y a lo que la experiencia es, sigue diciendo Ken McLeod. La meditación consiste precisamente, en métodos para cultivar compasión y comprender la vacuidad.
La compasión es realizada cuando el nivel de energía en nuestra atención es mayor que el nivel de energía de la reactividad emocional; entonces accedemos a emociones más elevadas o impersonales [amor, compasión, alegría y ecuanimidad].
C. Finalmente doy con la respuesta que he estado esperando.
Si observamos con detenimiento, podemos ver que existen dos formas o estilos de expresar o manifestar las emociones positivas:
1. Reactiva. La forma común y corriente que, en mayor o menor grado todos conocemos, y
2. No-reactiva. La forma en que lo hacen los lamas, habiendo accedido a través de años de práctica de meditación a emociones más elevadas o impersonales de amor, compasión, alegría y ecuanimidad.
A medida que vamos profundizando en nuestra práctica, la tendencia habitual a exagerar la expresión de nuestras emociones va cediendo y acercándose cada vez más a la ecuanimidad. La emoción sigue estando presente, pero ahora purificada, es decir que, ya no surge como reactividad condicionada, sino como genuina expresión del sentimiento, decantado por la práctica de la meditación. Entonces conocemos la vacuidad directamente al ver que toda experiencia carece de base.
C. Con respecto a esto último que acabamos de escuchar que dice: “Entonces conocemos la vacuidad directamente al ver que toda experiencia carece de base”, pude deducir que, “carece de base” hace referencia a que no hay condicionamiento sino pura vacuidad, y, siendo así, la emoción genuina no-condicionada surge espontáneamente, sin condicionamiento alguno y sin pensarse, de la vacuidad misma. Participación
Ahora bien, la comprensión a nivel del ser despierto consiste en el fin de las dos ilusiones:
1. La ilusión de que las cosas son reales y
2. La ilusión de que las cosas no son reales.
Vemos que todo lo que surge es “aparentemente” real, pero que, “ultimadamente” todo lo que hay es surgimiento, y que lo que nosotros experimentamos no tienen una realidad independiente.
C. Claro, porque ha surgido del momento de consciencia anterior, del pensamiento anterior.
De allí que la comprensión de cómo son las cosas encuentre una expresión natural en la compasión. La experiencia de la compasión y la vacuidad juntas es la esencia de la práctica del ser despierto.
C. Ahora esto me llevó a darme cuenta de que mi comprensión de la experiencia de la compasión es sumamente limitada, porque una cosa es entender el significado de compasión: [Berzin: El deseo de que alguien se libere de sufrimiento y de las causas de sufrimiento, de la misma manera en que desearíamos serlo nosotros mismos.], y otra es tenerlo como experiencia propia, experimentarlo, porque nuestras experiencias compasivas todavía vienen teñidas por condicionamientos, así sea el del “deseo de que alguien se libere de sufrimiento y de las causas de sufrimiento, de la misma manera en que desearíamos serlo nosotros mismos”.
Participación
3.
La consciencia directa
C. Buscando una mayor coprensión para todos, recurro al glosario del Dr.Berzin.
[Berzin: Cualquier tipo de involucramiento cognitivo con un objeto. Una de las características que definen la mente o la actividad mental].
Ken McLeod continua diciendo que, el nivel de consciencia directa comienza a partir de la comprensión de que lo que es aparentemente cierto y lo que es últimadamente cierto, son uno y lo mismo; experiencia y conocimiento directo no pueden ser separados.
La moralidad consiste en hacer lo que requieren las situaciones que encontramos en la vida. Podríamos llamar esta moralidad “ética radical situacional” -radical porque está basada no en consideraciones sociales sino en conocimiento directo, consciencia directa.
La intención es la única realidad, pero no la intención de la personalidad condicionada. En la consciencia directa surge una intención más profunda como el conocimiento que está presente en cada momento.
La práctica de la meditación consiste en cultivar atención a tal extremo que vivimos en atención. Cuando vivimos en atención, estamos presentes y podemos saber la intención del momento.
Comprensión a nivel de la consciencia directa es presencia, saber cuál es, o conocer, la intención del momento.

Participación
4.
Karma
Karma es un tema difícil incluso dentro de las culturas asiáticas. Recuerdo un incidente que me relató Dezhung Rimpoché, uno de mis maestros.
Cuando era un jóven monje en Tíbet, Dezhung Rimpoché fue entrenado por el maestro Sakya Ngawang Lekpa. En una ocasión, Ngawang Lekpa le preguntó a Dezhung Rimpoché, “¿entiendes lo que es karma?” y Dezhung Rimpoché le respondió de manera muy entusiasta: “¡Oh, si, creo en el karma completamente!
Ngawang Lekpa le respondió tranquilamente, “Eres muy afortunado -yo encuentro el karma muy difícil.” Dezhung Rimpoché se impresionó por el candor de su maestro y se dio cuenta de que algo más que la simple creencia era necesaria.
Karma es una palabra sánscrita que quiere decir “acción”. Entre los tibetanos, el término es expandido frecuentemente a “acción-semilla-resultado.” La idea básica, es que karma es un proceso en el cual las acciones se desarrollan en experiencias, de la misma manera en que una semilla se desarrolla en una planta que da fruto.
Karma es un proceso no-estático, con una acción produciendo un resultado. Sin embargo, no es un simple proceso de causa-y-efecto como presionar el freno del carro y lograr que se detenga.
Karma es un proceso de crecimiento más complejo.
C. Escuchen qué perspectiva tan interesante y novedosa para nosotros. Nunca habíamos escuchado decir algo como esto que nos dice Ken McLeod. Cada acción establece una “predisposición” a acciones y percepciones similares, y, en consecuencia, repetidos patrones de comportamiento “evocan” reacciones de otros e incluso afectan nuestra experiencia sensorial del mundo.
El crecimiento de patrones reactivos no tiene una dinámica inherente que conduzca a su disolución, en otras palabras, podemos girar por siempre en nuestro propio karma. Tal y como Gampopa escribe en su Jewel Ornament of Liberation, el ciclo de la existencia es notorio por ser eterno.
Participación
De acuerdo con enseñanzas clásicas, una acción se convierte en semilla kármica cuando se juntan cuatro condiciones:
1. activación
2. ejecución
3. objeto
4. compleción
Activación
Activación quiere decir que la acción es premeditada; primero nosotros pensamos en actuar y después nos preparamos para actuar. Por ejemplo: un futuro ladrón ve a una persona salir del banco con dinero en la mano, piensa en robarle el dinero y después mira a su alrededor para ver si alguien lo está viendo antes de acercarse al cliente del banco. Una acción que tiene lugar sin premeditación no tiene el mismo resultado kármico. La distinción es reconocida por nuestro sistema legal [se refiere al de los Estados Unidos], en la diferencia entre asesinato y homicidio culposo.
Participación
Ejecución
Ejecución quiere decir participación activa; llevamos a cabo la acción o causamos que otra persona lleve a cabo la acción. En el ejemplo del banco, el ladrón o roba el dinero él mismo o le da instrucciones a otra persona para que lo haga por él.
Participación
Objeto
Objeto quiere decir que la acción afecta a otra persona. La persona a quien le han robado el dinero es afectada. Robar en su imaginación o en un sueño no es kármicamente significativo porque la persona no ha sido afectada.
Participación
Compleción
Compleción quiere decir que la acción ha sido completada; nosotros experimentamos la compleción de la acción. Cuando el ladrón tiene el dinero en sus manos o bajo su control, la acción es completada. Si el ladrón es herido o lo matan antes de llegar a tomar posesión del dinero, la acción no ha sido completada porque el ladrón no experimenta tener el dinero.
Participación
Cuando estas cuatro condiciones están presentes, una acción es como una semilla plantada en la corriente de la experiencia.
La semilla crece afectando cómo experimentamos el mundo en cuatro formas diferentes. Regresando al ejemplo del ladrón, el primer resultado es que la codicia consume al ladrón. Nunca puede tener suficiente dinero. El segundo resultado es que la gente cuida sus poseciones cuando él se encuentra cerca y lo evitan o no quieren interactuar con él. El tercer resultado es que él cree que la única forma de poder sobrevivir es robando. El cuarto resultado es que el mundo aparece ante él como un terreno baldío, desprovisto de oportunidades, riquezas y entretenimiento.
El círculo vicioso de la acción y los resultados experimentados refuerzan el patrón de comportamiento. Para salir del círculo, dejamos de permitir que los patrones reactivos impulsen el comportamiento. La llave, por supuesto, es la atención.
Aprendiendo a pensar, hablar y actuar en atención, vemos con más y más claridad cómo las acciones refuerzan las maneras condicionadas de pensar, sentir y actuar y cómo el condicionamiento forma y moldea lo que experimentamos.
A medida que la atención se desarrolla, salimos de la existencia condicionada por los patrones y penetramos en el misterio de ser. Respondemos a las situaciones en lugar de reaccionar, y actuamos voluntariamente en vez de hacerlo de la manera habitual.
Participación

Dedicación del mérito
Que todos los seres puedan tener felicidad y las causas de la felicidad
Que todos puedan alejarse del sufrimiento y de las causas del sufrimiento
Que nunca se separen de la sagrada felicidad que no conoce sufrimiento
Que abandonen el apego hacia unos y la aversión hacia otros
Y puedan realizar la igualdad de todo lo que vive.